El tren de la medianoche de Matt Haig es otra historia tierna que emociona sin llegar a empalagar dentro del mundo que ya conocemos de La biblioteca de la medianoche. De hecho, llegamos a ver a Nora Seed en una de sus vidas como profesora de piano hacia el final de esta historia. Un pequeño huevo de pascua para aquellos que han leído el anterior libro de Matt, pero este libro se puede leer por igual sin haberlo leído ya que ambos son autoconclusivos.
¿Sabrías decir el momento más importante de tu vida?
Wilbur Budd lo tiene clarísimo, su viaje de bodas a Venecia con su mejor amiga, Maggie. Así que en el momento en el que, ya anciano con ochenta y un años, muere y se encuentra a bordo del tren de la medianoche con la apariencia que tenía en aquel momento. Incluso con el mismo vestuario.
La novela empieza contándonos ese momento preciso. El viaje donde Maggie y Wilbur, jóvenes y enamorados viven unos instantes de felicidad absoluta.
Después saltamos al presente, donde un Wilbur viejo y solitario toma lecciones de piano de Nora Seed. Justo después de una de estas clases es cuando Wilbur muere.
Y entonces, aparece sin saber cómo en el andén del tren de la medianoche, y guiado por una antigua librera, que actúa de guía espiritual, visitará desde el tren los momentos más importantes de su vida. Algunos felices, como los compartidos con Maggie desde que la conoce. Y otros muy duros como la muerte de su hermano.
Wilbur empezó la vida como un chico pobre sin recursos, una madre viuda de un marido soldado en la I Guerra Mundial, de la que no regresó. Pero sus elecciones y su amor por la lectura lo llevarán a la librería de Agnes Bagdale, primero como lector y poco a poco como ayudante hasta que el hijo de la señora Bagdale acaba dejándole el negocio que Wilbur aprende a hacer crecer a costa de abandonar todo lo demás.
Los libros siempre son importantes para Matt, el autor, y en este caso tampoco es una excepción. Wilbur se convierte en quien es gracias a los libros.
Por el camino Wilbur quiere no sólo regentar una librería en su Sheffield natal, sino una cadena que no para de crecer. Y así es como, Wilbur pierde a Maggie, pero también a su mejor amigo Charlie. Y lo que es peor, pierde a los libros y su capacidad de lector. Deja de leer. Y desde el tren empieza a darse cuenta de las decisiones que lo alejaron de la vida que tanto le gustaba, y se plantea qué debería haber hecho de diferente, en lugar de lo que hizo.
En la presentación que hizo Matt Haig en Barcelona nos contó que esta novela era un poco para recordarse a sí mismo que debía estar presente para amigos y familia y no encerrarse en el trabajo sin mirar el mundo que lo rodea. Que durante la escritura de La biblioteca de la medianoche pasaron muchas cosas a su alrededor y que él siente como que casi no les prestó atención tan enfocado estaba en el trabajo.
Cuando llega el momento de volver a ver su boda, ese momento tan especial que fue el súmum de la felicidad, Wilbur toma una decisión que puede cambiar su vida de nuevo. O no.
También el giro final es muy en la línea de Matt y me ha gustado mucho, pero no voy a desvelar nada.
Matt tiene el don de contarte cosas que igual te parecen obvias pero lo hace tan bonito que te quedas a escucharlo hasta el final. Y suspiras. Matt te obliga a pensar en parar, en estar presente para las personas a las que quieres, en no obcecarte con el trabajo como si fuera lo único importante. De no olvidarte de vivir. Una novela llena de nostalgia que celebra las segundas oportunidades.
Me ha gustado más que La biblioteca de la medianoche, aunque son por el estilo. Tienen esa pizca de reflexión sobre la vida cuando echas la vista atrás, pero siempre con una pequeña chispa de optimismo. Quizás lo que le da más agilidad es que al ser solo una vida la que revisa y no múltiples como en el caso de La biblioteca,, no se hace tan repetitivo.
Matt Haig nació en Sheffield, y vuelve a él en sus novelas de manera habitual. Es un autor muy versátil que ha escrito desde libros infantiles como El chico que salvó la Navidad o La duendecilla sincera hasta libros adultos como Los Radley o más recientemente otros muy enfocados en la salud mental como Los humanos, La vida imposible o la ya conocida La biblioteca de la medianoche que actualmente está en proceso de saltar a la pantalla. Entre sus libros de no ficción destaca Razones para seguir viviendo un diario muy enfocado en la salud mental. Sus libros se han traducido a cincuenta y seis idiomas por ahora.
En su presentación en Barcelona, explicó que aunque El tren de la medianoche no pretendía ser una continuación de La biblioteca de medianoche, sino una novela anti IA y que al principio tenía un componente de ciencia ficción mucho más marcado, acabó dejándose llevar por lo que le pedía la historia, ya que es un escritor brújula que va descubriendo la historia a medida que escribe. Y también nos dijo en primicia que está trabajando en una nueva novela, Cartas de medianoche, también ambientada en este mundo con Nora Seed como guía de la señora Badgale.
Además, nos contó sobre su preocupación por el decrecimiento de la lectura y la comprensión lectora que él vinculó al auge del fascismo y como Wilbur, ha decidido abrir una librería en su Sheffield natal para no encerrarse en sus mundos y tener relaciones personales interesantes. Pero no planea aumentar la cadena, quiere quedarse con solo una librería.
Título original: The Midnight Train
Título: El tren de la medianoche
Autor: Matt Haig
Traductora: Teresa Lanero Ladrón de Guevara
Editorial: AdNovelas
Páginas: 336
Género: narrativa, realismo mágico
Fecha de publicación: agosto 2026
