Si hay una autora que no me defrauda, en cuanto a género histórico se refiere, esa es Emma Lira, que aúna una documentación exhaustiva con una prosa vibrante y llena de sensibilidad. Con su último trabajo, La luz de Medina, nos lleva al esplendor del Califato de Córdoba, mientras somos testigos de su ocaso.
Antes de comenzar a contaros lo que nos vamos a encontrar y daros mi opinión, tengo que señalar que esta novela ha sido la galardonada con el Premio Edhasa de narrativa histórica 2026, que os puedo asegurar que las obras ganadoras suelen merecer mucho la pena.
Seguiremos el devenir de dos personajes fascinantes: Lubna y Abi Amir. Ambos llegan a Córdoba casi al mismo tiempo. Abi Amir tras la muerte de su padre, viaja a la ciudad andalusí para estudiar leyes y formarse como alfaquí. Debido a su mala situación económica se alojará con su tío y deberá ofrecer sus servicios como escriba para pagar su manutención.
Lubna llega con un propósito, hablar con el califa, si es posible, y ofrecerle el mejor papel del momento, un papel de una calidad que hasta entonces no se veía en el califato. Estos dos jóvenes se encuentran fortuitamente y Abi ayuda a la joven para que pueda lograr su propósito.
Esto les unirá para siempre en una relación que oscila entre el amor platónico, la amistad y el respeto más profundo, al tiempo que les abre las puertas del califato y pronto se convertirán en protagonistas de los cambios que allí se producirán.
La cuidada y delicada prosa de Emma Lira nos transporta a esos jardines y ese palacio es su máximo esplendor. Casi te parece caminar por esas acolchadas alfombras que cubren los suelos de las estancias y oler la fragancia de las flores que allí encontramos.
Pero con lo que Emma nos acaba conquistando es con la creación de personajes. La pareja protagonista y su evolución acaparará toda nuestra atención. Veremos cómo Lubna, esta joven, casi niña cuando aparece, cristiana se va convirtiendo en una firme defensora del proyecto que el califa Al-Hakam II tiene en mente. Su integración en el harén del califa nos mostrará cómo se vivía en esa especie de submundo vetado casi para todos. Ser esclava en el paraíso y aprender a vivir como si fueras libre pero sin serlo.
Mientras que Abi Amir irá medrando poco a poco, sutilmente, haciendo valer primero sus férreas creencias y su inteligencia en pro del califato. Pero esta obediencia, este acatar siempre el cumplimiento de los mandatos de sus superiores, van moldeando su carácter y sus ambiciones.
La de este personaje es la evolución más radical, pero Emma ha logrado rellenar con su ficción los huecos donde la documentación no llega ofreciéndonos las posibles respuestas a todas nuestras preguntas.
Como siempre en este apartado, el de ser lo más rigurosa posible con la Historia, la autora es un valor seguro. En esta ocasión, ha respetado lo máximo posible hasta los nombres de lugares y personas, sin traducirlos al castellano.
Una historia donde el amor por los libros, de la importancia de su permanencia y de la palabra escrita tiene una relevancia enorme, no en vano Lubna se consagrará a construir una de las más grandes bibliotecas del momento y defenderá esos volúmenes sin dudar.
Como he comentado, Emma hace una labor de documentación exhaustiva, pero la historia te atrapa desde el principio y en ningún momento nos sentiremos abrumados por la información. Su prosa está muy cuidada y en algunos momentos es casi poético de lo hermosas que son sus descripciones. Aun así es un texto que se lee con facilidad.
La luz de Medina es una historia de ambición, de poder desmedido, de traiciones y lealtades, ambientado en un lugar incomparable y con unos personajes de los que no se olvidan.
Título: La luz de Medina
Autora: Emma Lira
Editorial: Edhasa
Páginas: 336
Género: novela histórica
Fecha de publicación: abril 2026
