Brujería para chicas descarriadas de Grady Hendrix es una novela histórica (si podemos considerar históricos los años 70 del siglo pasado justo antes de la sentencia de Roe Vs. Wade que dio legalidad al aborto a pesar de las legislaciones de muchos estados se mantuvieron en contra) con tintes de terror. Aunque el terror lo pone la hipócrita sociedad de la época y lo poco que parece que hemos avanzado desde entonces. O los pasos atrás que estamos dando.
Nos encontramos ante una historia muy potente, en 1970 y nos presenta la moral burguesa de esconder lo que no es de buen gusto (como jóvenes embarazadas a destiempo).
En este caso, nuestra protagonista es Fern, una chica de quince años que se queda embarazada de su novio porque la abandona en el momento de saber que está en estado. Sus padres la envían a un hogar para chicas descarriadas como ella, y allí conoce a Rose, Zinnia y Holly entre otras. crean lazos que en principio no deberían ir más allá de los meses que ocupan un lugar en el hogar de Miss Wellwood.
Rose es medio hippy y está convencida de que podrá quedarse su hija de alguna manera y vivir juntas alejadas del mundo en una granja. Zinnia es pianista y sabe que cuando salga volverá a casa y se casará con su novio de toda la vida, que la está esperando. Pero es Holly seguramente la que más ternura provoca: casi catorce años, tratada como si tuviera algún tipo de discapacidad no ha sido capaz de hablar desde que ha llegado y nadie sabe quién es el padre de su criatura.
Cada una de las chicas viene de un hogar muy diferente y tiene expectativas muy distintas de su embarazo y de la vida en general, pero lo que las une es la experiencia que viven estos meses donde les quitan toda autonomía y deciden por ellas desde qué pueden comer hasta a quien darán sus hijos en adopción en cuanto nazcan. Y de esta manera, las chicas que se han quedado embarazadas, a veces por su decisión, otras por las de otros, son las únicas que sufren las consecuencias (las reales y las que la sociedad les quiere imponer como el parir con dolor y sufrir).
Pero una tarde de verano, cuando el bibliobús y en especial su bibliotecaria, se acerca y les ofrece libros, algunas los ven como algo aburrido pero Fern no duda en planificar la visita de todas para conseguir más material con el que entretenerse durante el verano. Lo que no sabe es que entre todo lo que puede conseguir en ese bibliobús, también hay un manual de brujería.
El manual de brujería es la única manera que encuentran estas chicas desposeídas de autonomía para retomar algo de poder por su cuenta. Pero si el poder puede crear, también puede destruir. Y siempre tiene un precio. Normalmente es la sangre.
Aunque la brujería tiene un lugar importante, y tiene mucho que ver con el clímax de la historia, esta es una novela que pueden leer personas que no han leído terror ni fantasía y me parece una puerta de entrada muy acertada.
Y el final perfecto, da un nuevo significado a todo lo anterior y convierte una historia de ritmo pausado aunque con sus momentos tensos, en algo redondo.
Con un estilo muy consolidado y una capacidad de descripción que hace vívidos sus escenarios y altamente reconocibles a todos sus personajes, Grady Hendrix cuenta una historia feminista, llena de aprendizajes con tintes de terror y personajes que te llegan a lo más hondo. Con toques de ternura y de humor en medio de una historia dura, consigue mantenernos pegadas a sus páginas y que nos preocupemos por todas ellas.
Me pareció un gesto muy valiente el de Grady de atreverse a hablar de mujeres embarazadas, y jóvenes además; pero me quito el sombrero ante él por hacerlo de manera empática y a la vez mostrarnos sus vulnerabilidades sin sexualizarlas en ningún momento.
Nos muestra muy claramente la impotencia y la pérdida de autonomía de las mujeres y nos acompaña para que también entendamos su rabia. Se nota, y así nos lo hace saber en su nota de autor, que personas queridas por él han sufrido experiencias similares y que ha sabido ponerse en su piel con todas las consecuencias. Así que chapeau.
Quizás, como lectora de género lo que precisamente me ha faltado es más fantasía y más terror, pero considero que con esto también es un acierto ya que es una muy buena puerta de entrada para que lectores que no lo conocen, se acerquen al género sin miedo.
Grady Hendrix es un autor de múltiples novelas que ya se ha consolidado también en sus traducciones con libros como El club de lectura para matar vampiros, El exorcismo de mi mejor amiga, Horrorstore o Cómo vender una casa encantada.
Título original: Witchcraft for wayward girls
Título: Brujería para chicas descarriadas
Autora: Grady Hendrix
Traductor: Simon Saito
Editorial: Minotauro
Páginas: 496
Género: terror, histórica
Fecha de publicación: septiembre 2025
