Hoy conocemos un poco más a Joe E. Álamo (Inglaterra, 1970), autor de libros como Los penitentes o el recientemente publicado Sam y yo, dos trabajos que demuestran una pluma cautivadora y una habilidad única para transportar a los lectores a historias extraordinarias.
Mariki García: ¿Cuáles son tus influencias literarias?
Joe E. Álamo: Están los autores como Asimov, Bradbury, Tolkien, Gaiman y King entre otros, por su estilo y obra en general. Por otra parte, hay novelas que me marcaron tanto como para soñar con escribir algo parecido, aunque todavía estoy por conseguirlo, y ahí van algunas: Matar un ruiseñor, Alguien voló sobre el nido del cuco, Flores para Algernon, La Isla del Tesoro y unas cuantas más.
M. G. ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Eres escritor de brújula o de mapa?
J. E. A. Soy bastante anárquico y me temo que sigo más la brújula que el mapa. He intentado inclinarme hacia el mapa, pero me desmotiva bastante porque cuando me dejo llevar por la brújula los giros y vericuetos de la trama junto a la carga emocional me cogen tan por sorpresa como al lector/a. Vamos, que cuando escribo con brújula, emprendo un viaje sin rumbo, con apenas una mochila y un puñados de ideas, para descubrir un mundo nuevo, repleto de misterios. Cuidado que la mayor parte de esas ocasiones terminan en caídas al abismo. El mapa es más previsible, seguro, certero, pero menos divertido.
M. G. ¿Cuál consideras que ha sido tu mayor reto como escritor?
J. E. A. El sacar fuerzas para seguir escribiendo a pesar de que no me acompañan las ventas. Supongo que tengo cosas que contar y las seguiré contando porque necesito hacerlo, pero también me gustan que me lean, compartir lo que escribo con la gente y desalienta comprobar que no llegas a tanto lector como desearías.
M. G. ¿Qué es lo que más te apasiona de todo el proceso hasta que tu libro sale a la luz? ¿Y lo que menos?
J. E. A. El viaje en sí, consultar la brújula, perderme y encontrar el camino. Descubrir personajes, encontrar sus motivaciones, darles vida y embarcarlos en los mundos que pululan en mi mente.
Lo que menos? Revisar y corregir. Uf!
M. G. ¿En qué te inspiraste para escribir Sam y yo?
J. E. A. El tema del trastorno disociativo, o personalidad múltiple, me ha fascinado desde hace mucho y, aparte de leer documentación relacionada con el tema, reconozco que es la ficción la que me ha servido de inspiración; desde la obra de Stevenson, Doctor Jeckyll and Mr. Hyde, hasta personajes de comic como la Crazy Jane de Doom Patrol o del cine como Kevin Wendel de Múltiple. Y no puedo dejar de añadir Alicia en el País de las Maravillas como obra en la que cabe cualquier fantasía y locura del autor, y que tomé como ejemplo para conducir a mis lectores al otro lado del espejo.
M. G. ¿Te hacen caso tus personajes o van a su bola y tienes que cambiar la historia? ¿Alguna anécdota divertida?
J. E. A. Sí, sí la hay, pero haría spoiler si la contase. Es un personaje que cambió varias veces de bando, aunque al final uno se da cuenta de que siempre estuvo en el mismo. Sí puedo decir que al principio le cogí cierta inquina a este personaje, pero me acabé encariñando tanto con él que si hay más novelas de Sam y Yo, estará muy muy presente.
M. G. ¿Estás trabajando en tu próxima novela? ¿Algún avance que nos puedas contar?
J. E. A. Me temo que no. Tengo unas veinte mil palabras de algo salvaje y post apocapílitico con el título provisional de En el nombre de dios, hostia, pero lleva paralizado unos meses. Ya veremos.
M. G. Mójate. De todos tus personajes, ¿cuál es tu favorito?
J. E. A. Son dos: Tom Z. Stone y Sam.
M. G. ¿Cuál es tu género favorito como escritor y/o lector?
J. E. A. Me gustan las buenas historias, sin importarme el género, tanto como escritor y lector.
M. G. ¿Alguna manía a la hora de leer o escribir?
J. E. A. No, la verdad es que no.
M. G. Tres libros que te hayan marcado en tu vida.
J. E. A. Van a ser cinco, si me das permiso: La Isla del Tesoro, It, El Señor de los Anillos, Alguien voló sobre el nido del cuco y Neverwhere.
M. G. Un eterno pendiente.
J. E. A La montaña mágica
M. G. Lectura actual.
J. E. A. On the Road, Jack Kerouac
M. G. No podrías vivir sin…
J. E. A. Café, chocolate, leer, cine y el deporte. Y más importante aún, mis chicas: Inés y Sarah.
M. G. Tres palabras para definir Sam y yo.
J. E. A. Las que me dedicó alguien: «Ida de olla».
