La espada de Kaigen es la primera novela publicada de M. L. Wan, una fantasía de inspiración asiática que trata temas tan diversos como la invasión de otros países, el papel de la mujer, la maternidad o el sistema político y sus engaños. Empezó como autopublicada, aunque su éxito la ha llevado a la publicación tradicional.
Después de disfrutar de La maldición de la sangre de esta misma autora, pensé que aunque las espadas no son lo que más me llama, quería leer algo más suyo y probé su primera novela.
Kaigen es un mundo de fantasía donde se mezcla una relación cuasi feudal con un emperador lejano y la magia. Porque lo vemos a través de un pueblo pequeño que funciona como una unidad y donde unas familias ostentan el poder debido a su conocimiento del manejo de las espadas y son ellas las que deben proteger el país de los ataques de otros.
El primer capítulo descoloca un poco porque, al principio, crees que es un mundo feudal, pero luego oyes hablar de televisión, antenas y cables y empiezas a pensar que hay gato encerrado. No lo hay. Estamos en un mundo de fantasía que mezcla ambas cosas. Y la ambientación está bastante bien hecha.
Los Matsuda viven en un pequeño pueblo de una manera bastante tradicional. Los hombres aprenden a manejar la espada y la magia en la academia y las mujeres cuidan el hogar y los hijos. Pero las mujeres que se han casado con los hermanos Matsuda no son las típicas.
Misaki es la protagonista indiscutible (aunque comparte punto de vista dual, no con su marido, sino con su hijo buena parte del libro). Hija de otra familia poderosa, aprendió a manejar magia y espada antes de casarse y volverse un ama de casa tradicional. Incluso llegó a estudiar en el extranjero, cosa muy poco habitual. Con un matrimonio concertado por su padre que ella aceptó, aunque quería a otra persona de su pasado, vive relegada a la mediocridad, criando hijos sin poder conectar con ellos y sin sentirse lo realizada que le prometieron que se sentiría. Su marido, Takeru es un témpano de hielo, a veces hasta de manera literal pues su habilidad para manejar el agua y el hielo lo convierten en un guerrero temible, pero es una pareja poco implicada en las preocupaciones de su mujer.
Setsuko es totalmente lo contrario a Misaki, una pescadera alegre y cariñosa que se casó con el noble Takashi por amor. Viven juntas en el hogar familiar y el apoyo de Setsuko será imprescindible para el día a día de Misaki.
Mamoru es hijo de Misaki y Takeru y el otro personaje con un punto de vista. Criado para ser un buen súbdito del imperio y un gran soldado, su sueño es emular a su padre en el manejo de la espada susurrante. Pero la llegada de un compañero de clase del exterior, empezará a abrirle los ojos y a demostrarle que no todo es lo que cree. Aunque a Misaki le cueste conectar con su hijo, llega el momento en que puede contarle sus antecedentes y parte de sus aventuras y ayudarle a abrir los ojos.
La tranquilidad de la aldea viene a interrumpirse por el ataque de otro país que usa otro tipo de magia letal y deja la montaña de Kaigen diezmada. Pero es la reacción del imperio y como trata al pueblo lo que importa.
Con temas como la manipulación política, la contraposición de culturas, la maternidad, el papel de inferioridad de la mujer ML Wang escribe una historia impactante y con muchos lazos con La maldición de la sangre, pero que pierde un poco de fuelle al dejar tantos hilos abiertos al final sin una promesa de continuar. Se nota que es su primera novela publicada, aunque la autora había escrito otras varias con anterioridad ambientadas en este mundo.
Así que La espada de Kaigen es una precuela de su saga Theonita aunque no se han traducido y ahora parecen inencontrables.
M. L. Wang es autora, experta en artes marciales y un alma solitaria que actualmente se esconde en algún lugar de Wisconsin con su periquito de vientre marrón, Sulu.
Título original: Sword of Kaigen
Título: La espada de Kaigen
Autora: M. L. Wang
Traductora: Nora Aparicio Alfaro
Editorial: Umbriel
Páginas: 600
Género: Fantasía
Fecha: mayo de 2026
