Una vez más el título me ha atraído hacia un libro de forma inexorable y en cuanto vi El círculo de los últimos libreros de Sylvie Baron allá que me lancé a disfrutar de la propuesta que nos ofrecía Lumen. Un cozy crime ambientado en la Francia rural en el que libros y ciclismo son dos de sus temas principales.
Adrien Darcy (sí, el apellido es otro aliciente más para leer este libro) es un periodista deportivo y gran aficionado al ciclismo. Tras sufrir un grave accidente que le mantiene de baja no duda en aceptar (bueno duda un poco, pero acepta) la oferta que le hace su jefe y amigo Charles Batifol, de acercarse a Auvernia a investigar tres crímenes que parece que están conectados: tres libreros han fallecido el día 20 de los últimos tres meses.
Darcy que es de esas personas que se enorgullece de no haber leído un libro en su vida se acerca al mundo de las librerías independientes, donde enseguida averigua que los tres fallecidos pertenecían a una recientemente creada asociación de libreros para ayudarse entre sí, cuyo nombre es «El círculo de los últimos libreros». Su presidenta y creadora, Emma Pèlissier, se compromete a ayudarle si de momento no publica nada en la prensa.
Lo cierto es que hasta aquí tiene todos los ingredientes que me gustan en una historia de este estilo, un misterio muy intrigante, una ambientación entre libros y una pareja protagonista que encaja a la perfección en el cliché de enemies to lovers.
Pero algo falla en la construcción y ha sido una lectura con claros y sombras. Creo que lo que no me ha convencido es que abusa de los estereotipos y tiene un arranque demasiado lento.
Darcy es el prototipo de deportista, que solo entiende de ese tema y el resto le parece aburrido. Cuando conoce a Emma sus caracteres chocan, pero al poco tiempo (quizá demasiado poco tiempo) se va dando cuenta de que esa idea preconcebida que tenía de los lectores como seres aburridos y snobs no se acerca a la realidad y enseguida empieza a sentirse interesado por la pasión que demuestra Emma no solo por su trabajo sino por los libros en general.
Por supuesto el apellido de nuestro protagonista masculino es objetivo de varias bromas y chascarrillos que me han sacado alguna sonrisa.
Emma me parece un personaje mejor construido y enseguida he empatizado con ella y con su entusiasmo con todo lo relacionado con la literatura.
Otra cosa que me ha gustado mucho son todas las referencias al trabajo de los libreros, que me parece que se refleja muy bien que no es esa profesión bucólica en la que el librero espera sentado leyendo cómodamente en su rincón la entrada de un cliente, sino que hay un proceso muy laborioso detrás que no da ni un minuto de descanso al trabajador. Y os lo dice una librera 😉
Hay alguna que otra diferencia entre el sistema español y francés, pero en la base el funcionamiento es casi idéntico, así que por esa parte chapeau a la autora en sus labores de documentación.
También hay referencias al ciclismo pero si, como yo, no eres aficionada, no te abrumarán ni te resultarán pesadas. Son un complemento al personaje de Darcy y están muy bien llevadas.
Baron tiene un estilo narrativo correcto, sin grandes descripciones y con lenguaje directo. El ritmo es pausado, aunque en la última tercera parte todo se va precipitando y son muchos los acontecimientos que se suceden y, para mí mejora muchísimo el conjunto de la historia, haciendo que al final te quede un buen sabor de boca.
En resumen El círculo de los últimos libreros es una lectura ligera, ideal para un par de tardes y que los amantes del misterio y de libros que hablan de libros disfrutarán sin duda.
Título original: Le Cercle des derniers libraires
Título: El círculo de los últimos libreros
Autora: Sylvie Baron
Traductor: José Antonio Soriano Marco
Editorial: Lumen
Páginas: 298
Género: cozy mystery, misterio
Fecha de publicación: junio 2026
