Cuando vas completamente a ciegas con un libro puede suceder que este te sorprenda de manera increíble, y eso es lo que me ha pasado con Historia natural de Marina Yuszczuk, no sabía lo que me iba a encontrar y he disfrutado de la experiencia enormemente.
Me llamo Virginia Venecia Moreno.
Virginia, porque lo soy. Venecia, porque es la ciudad a la que mis padres viajaron en su luna de miel, la cuna acuática que meció el primer sueño de nuestra familia, antes de los niños muertos, uno detrás de otro, y el veneno, y la locura. Moreno, porque es el apellido de mi padre.
Este es el inicio de esta novela que nos cuenta la historia del nacimiento del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, al tiempo que Argentina buscaba convertirse o afianzarse en modelo de ciudad moderna. Este museo es el sueño de Francisco Pascasio Moreno, un hombre de clase alta que desde niño se sintió atraído por los fósiles, huesos y demás objetos enterrados. Así, desoyendo los deseos de su familia, empezó a organizar expediciones y viajes por las zonas más despobladas del país y comenzó una colección que más tarde serían las primeras piezas de este museo que para él suponía el fruto del trabajo de toda una vida.
Y así, entre vitrinas, fósiles, cráneos y demás restos vive la familia de Moreno. Virginia, de tan solo 12 años, se siente como pez en el agua entre los largos pasillos y salas. Y para ella, no hay nadie mejor que su padre, a quien tiene idolatrado y de quien no recibe ni una triste mirada. Es más, parece que su amor hacia él crece a medida que soporta uno tras otros los desaires o la manera de ignorarla que él tiene.
Lo que, en principio parecía una historia sobre la Historia (valga la redundancia), se va convirtiendo en algo mucho más oscuro, casi hasta convertir este trabajo en un relato gótico. Las pasiones más oscuras de los seres humanos. Ese sentimiento de superioridad frente a otros, empiezan a ganar terreno a la ciencia.
La llegada de un grupo de indígenas al museo nos mostrará la cara amarga del progreso pues nadie dudará en eliminarlos si estorban a los avances programados.
La prosa de Marina es delicada, aún en los pasajes más oscuros. Esa narración en primera persona por parte de una niña que se mueve en ese trance complicado que es el paso de la infancia a la adolescencia, es todo un acierto. Ver cómo se cuestiona hechos y sentimientos y cómo reacciona a ellos, una muchachita que se mueve por la vida sin una guía, con una madre enferma y un padre que olvida que existe, tiene que hacer esa transición en soledad. Sin nadie que le diga lo que está bien o está mal.
Una de las cosas que más me han impactado es esa búsqueda de aceptación por parte de su padre que Virginia no abandona en ningún momento. Cómo consigue superar cada rechazo y cómo esa idolatría le impide ver quién es realmente su progenitor, un hombre con sus defectos y virtudes.
No puedo evitar señalar que hay varios pasajes bastante duros no aptos para estómagos sensibles, a pesar de que Yuszczuk no abandone en ningún momento el tono suave y sutil de su narración.
Una novela basada en hechos históricos pero que es una interpretación libre de la autora, de hecho, ni siquiera Virginia existió. Hay datos que sí que coinciden y personajes como los hermanos Ameghino que son reales, pero la mayor parte de lo que se encuentra aquí es ficción.
¿Por qué un niño cualquiera, por primera vez, recoge un caracol en la playa o al borde del río, y se fascina con su hallazgo, mucho antes de saber lo que es la ciencia?
Título: Historia natural
Autora: Marina Yuszczuk
Editorial: Almadía
Páginas: 252
Género: narrativa, gótico
Fecha de publicación: marzo 2026
