Qué dura se me ha hecho esta lectura donde hay tanto amor y respeto. Pero donde se me ha mostrado en toda su crudeza la realidad del día a día de tantos palestinos para los que todo es ilegal y que se ven expulsados una y otra vez de su tierra. Sari Bashi nos cuenta su historia de amor, la de ella y de su marido, en Maqluba. Amor a dos voces, aunque como el mismo título indica, son los dos protagonistas quienes nos lo cuentan.
Sari Bashi, protagonista y escritora de esta historia, es una abogada, consultora y escritora con doble nacionalidad estadounidense e israelí. Osama Fahed es un profesor doctorado palestino nacido en la franja de Gaza. Cuando Sari dirigía la organización Gisha que ayudaba a los palestinos a obtener permisos para viajar, Osama se convirtió en uno de sus numerosos clientes y de ahí surgió una relación que, a priori, parecía condenada al fracaso. Pero aun así decidieron intentarlo.
Nos encontramos con una narración a dos voces. Sari y Osama nos van contando su historia dividida en cuatro partes. En cada una de ellas nos encontraremos diversos episodios de su vida y cómo los vivieron cada uno de ellos.
No estamos ante una historia lineal, aunque sí que iremos avanzando desde 2006, fecha en la que se conocieron, hasta la actualidad. Ambos intercalarán algún fragmento de su pasado para que su historia se comprenda mejor.
Entre todo lo que nos cuentan, aunque hay alguna mención a momentos duros de bombas, ataques armados, esa no es la realidad que ellos quieren reflejar y que vamos a leer. Se centran en actos cotidianos que los que tenemos la suerte de haber nacido en países que gozan de libertad vivimos sin ser conscientes de que en otros lugares del mundo eso no es posible.
Ver a través de los ojos de Osama su primer viaje a Londres, donde cursó el doctorado, es algo increíble. Por primera vez siente lo que es vivir en libertad, poder ir adonde quiera sin necesitar un permiso o pasar horas en una aduana. Registros incómodos y entrevistas frente a soldados armados. Eso es lo que viven allí a diario.
Tengo que reconocer que Sari me ha conquistado por completo. Su positividad, su forma de ver y entender el mundo. Es un ser de luz y se nota en cada uno de sus actos. Corredora de largas distancias es paciente y fuerte, a veces rozando la terquedad, pero siempre constante y luchadora.
Osama por el contrario, es una persona muy compleja, llena de miedos y que, en muchas ocasiones, se deja vencer por el desánimo y la desesperanza. Meterse en su piel es complicado y me resultaba muy duro. Pero no por eso no he entendido sus temores que, en algunos pasajes, se veían confirmados y por ese motivo, su actitud precavida era de lo más comprensible.
Una novela que habla de amor en el más amplio sentido de la palabra. Pero también de odio y sinsentido, porque me resulta muy difícil entender este sinsentido de guerras y masacres.
Por último quiero hablaros del título, Maqluba. Es un plato árabe-palestino que tiene de todo: arroz, pollo, verduras, especias, patatas… Una vez cocinado, se sirve en un plato del revés, de ahí su nombre que en árabe significa eso, «al revés», que es como sienten nuestros protagonistas su vida.
Una novela necesaria, dura y real como la vida misma. Una vida que para Sari y Osama era del revés, pero decidieron apostar por ella.
Para los palestinos, resulta imposible no incumplir la ley, porque todo es ilegal. Y como todo es ilegal, la mayoría de estas leyes no se aplican, porque uno no puede declarar ilegal el mero hecho de existir
Título original: Maqluba. Upside Down Love
Título: Maqluba. Amor a dos voces
Autora: Sari Bashi
Traductor: Jorge Fernández Cienfuegos
Editorial: Libros de seda
Páginas: 352
Género: narrativa
Fecha de publicación: marzo 2026
