De sangre y cenizas es la primera parte de una extensa saga que combina fantasía épica, romance y misterio en un mundo dominado por tradiciones rígidas, secretos ancestrales y una constante sensación de amenaza. Jennifer L. Armentrout construye una historia que va más allá del romance típico del género, apostando por una protagonista compleja y un universo que se revela de forma gradual, y que va intrigando cada vez más con el paso de las páginas.
La historia sigue a Poppy, una joven marcada desde su nacimiento por un destino que no eligió. Aislada, vigilada y privada de decisiones propias, vive bajo normas estrictas que rigen cada aspecto de su existencia. Su papel en el reino es sagrado, pero también solitario y peligroso. Cuando una serie de acontecimientos comienza a alterar el orden establecido, Poppy se ve obligada a cuestionar todo aquello que le han enseñado, como la verdad, la fe, la lealtad y, sobre todo, su propia identidad. En este contexto aparece Hawke, que introduce tensión, humor y conflicto, funcionando como catalizador del cambio interno de la protagonista.
Poppy se presenta como una joven atrapada entre lo que se espera de ella y lo que realmente desea. Su condición la obliga a vivir aislada, lo que moldea una personalidad introspectiva, observadora y silenciosamente rebelde. A diferencia de muchas protagonistas del género, Poppy no posee un poder evidente desde el principio, sino que su fortaleza radica en su capacidad de cuestionar. Tiene una mente analítica y una curiosidad que roza la desobediencia, lo que la convierte en un personaje activo dentro de una estructura social diseñada para mantenerla pasiva. Su conflicto interno gira en torno a la identidad, preguntándose quién es frente a quién le han dicho que debe ser. Emocionalmente, Poppy oscila entre la culpa, el miedo y un profundo anhelo de libertad. Esta tensión interna se traduce en una evolución gradual y creíble, donde cada pequeña decisión tiene peso narrativo. Su humanidad, con sus errores, dudas y contradicciones, es uno de los elementos que la hacen muy cercana.
Hawke funciona como un personaje disruptivo dentro de la historia. Su presencia rompe con la solemnidad y rigidez del entorno de Poppy, introduciendo una energía más desenfadada, irónica y provocadora. Sin embargo, reducirlo a un simple interés romántico sería injusto. A nivel narrativo, Hawke cumple varios roles, es confidente, provocador y emocional. A través de sus interacciones con la joven, se revelan aspectos de la protagonista que de otro modo permanecerían ocultos. Su personalidad se caracteriza por una aparente ligereza que contrasta con una clara conciencia del peligro que lo rodea todo. Además, representa la tentación de lo prohibido y la posibilidad de elegir, convirtiéndose en un símbolo de libertad más que en un simple personaje romántico. La tensión entre ambos se construye lentamente, basada en el diálogo, la desconfianza inicial y el crecimiento mutuo.
De los secundarios, me quedo con Vikter. Actúa como una figura protectora y estable en la vida de Poppy, ofreciendo una forma de cuidado que no está basada en el control, sino en la preocupación genuina. Su presencia aporta equilibrio, demostrando que incluso dentro de sistemas opresivos existen personas capaces de actuar con humanidad. Vikter representa la lealtad silenciosa y el afecto contenido que tanto necesita nuestra chica.
El mundo de De sangre y cenizas se construye sobre una atmósfera densa y ceremonial, donde la religión, la jerarquía social y el miedo funcionan como pilares del orden establecido. La ambientación transmite una sensación constante de vigilancia y encierro, incluso en espacios abiertos, reforzando la idea de que la libertad no depende solo del lugar físico, sino del control ideológico. La autora dosifica la información de manera estratégica, permitiendo que descubramos el funcionamiento del reino al mismo ritmo que la protagonista, lo que intensifica la intriga y la desconfianza. Los escenarios como castillos, templos y ciudades no solo sirven como telón de fondo, sino que reflejan el estado emocional de los personajes, especialmente el aislamiento y la opresión que marcan la vida de Poppy. Esta fusión entre espacio y psicología convierte al mundo narrativo en un elemento activo de la historia, tan influyente como cualquier personaje.
El sistema de magia se presenta de forma deliberadamente ambigua y fragmentaria, más como una fuerza que estructura el poder que como un conjunto de reglas claramente definidas. La magia está estrechamente ligada a la jerarquía social, a la sangre y a la fe, lo que refuerza la sensación de que no es un don neutral, sino un instrumento de control. En lugar de explicaciones técnicas exhaustivas, la escritora opta por mostrar sus efectos a través de la experiencia de los personajes, manteniendo así el misterio. Esta decisión convierte a la magia en un elemento inquietante e impredecible, alineado con el tono oscuro de la novela, y subraya una idea central del libro, de que el verdadero peligro no reside solo en el poder mágico en sí, sino en quién lo posee y con qué propósito lo ejerce. No debemos olvidar que este es el primer volumen de la saga, así que aún quedan muchos secretos por descubrir.
Jennifer utiliza una prosa fluida y accesible, con un ritmo que alterna entre lo introspectivo y lo trepidante. El uso de la primera persona nos acerca a los pensamientos y emociones de Poppy, haciendo que vayamos descubriendo lo que ocurre al mismo tiempo que ella. El diálogo es uno de los puntos fuertes, natural, cargado de ironía en ciertos momentos y con una clara función narrativa. Las conversaciones y los piques del dúo son maravillosos, añadiendo pimienta a la trama. Hay escenas con mayor carga erótica pero están integradas en la evolución de los personajes y no funcionan como un elemento gratuito, sino como una extensión natural del vínculo que se construye entre ellos.
Y respecto al final, se confirmó una teoría que tenía en mente y me ha dejado mirando Un reino de carne y fuego con ansias. Que sus más de 600 páginas no os echen para atrás, «Sangre y cenizas» es una de esas sagas que dejan huella.
Título original: From Blood and Ash
Título: De sangre y cenizas
Saga: Sangre y cenizas 1
Autora: Jennifer L. Armentrout
Traductora: Guiomar Manso de Zúñiga
Editorial: Puck
Páginas: 672
Género: fantasía
Fecha de publicación: octubre 2021
