Sigo desde hace tiempo a esta pareja de autores que han convertido la escritura a cuatro manos en su forma de trabajar, José Gil Romero y Goretti Irisarri, llevan escribiendo juntos un montón de años, y esa química que hay entre ellos y ese sistema de organizar la tarea funciona a la perfección y eso se nota cuando nos llega una novela tan maravillosa como La voz del viento, una historia real como la vida misma, donde nada es blanco o negro, donde la vida te da una de cal y otra de arena, donde los buenos siempre merecen merecen más de lo que reciben, con la que al final te queda una sonrisa en la cara que se ve empañada por las lágrimas.
Lucrecia llega a Madrid después de haber cumplido el sueño de casarse, aunque lo haya hecho por poderes y sea en la estación de tren donde vea por primera vez al que ya es su marido. Tras una vida solitaria y muy dura en la isla de Ons deja, por fin, esa soledad atrás y emprende con ilusión lo que para ella es la vida de sus sueños.
Pero el destino es caprichoso y el huracán que asoló Madrid en 1886 hace que el camino de Lucrecia y Eufemiano, su marido, se vuelva a separar y junto a Enrique, el capataz y buen amigo de su recién estrenado cónyuge, se recorren la capital madrileña en busca de Eufemiano.
Nos encontramos con una narración lineal en el presente, pero que constantemente se verá interrumpida por saltos hacia atrás en el tiempo en los que veremos cómo ha sido la vida de Lucrecia hasta ese momento y de alguno de los demás personajes.
De esta manera nos formaremos una imagen mucho más clara y completa de cómo es esa niña a la que llamaban Creciña, y en la mujer que se ha convertido. Nos conquistará con su imaginación y gran corazón, con las penurias que ha pasado y cómo ha ido aceptándolas con el mejor de los talantes. Y desearemos para ella un final feliz, en el que no falten las perdices ni el colorín colorado.
A su lado durante este viaje por ese Madrid que ha sufrido la violencia del huracán tendremos a Enrique, un hombre que se esconde tras una máscara de frialdad y contención y que arrastra un gran peso en sus espaldas. Cómo ambos consiguen ver más allá y reconocer las dos grandes personas que habitan tras esa primera fachada es algo que el lector va disfrutando y paladeando página a página.
La prosa de los autores está muy cuidada. Hay fragmentos muy hermosos, casi líricos y los diálogos están perfectamente trabajados.
El viento, ese huracán devastador, es otro de los grandes protagonistas y los autores le dedican varios capítulos a contarnos todo aquello que se lleva a su paso, cómo va quedando la ciudad arruinada. Los primeros momentos de incertidumbre tras su acometida y cómo poco a poco la gente va organizándose y ayudándose unos a otros.
La ambientación está muy lograda y casi te ves trasladada a ese caos que se instaura en una ciudad que se ha visto sorprendida por esta catástrofe natural, por la fuerza desbocada que ha irrumpido sin que nadie lo hubiera previsto.
Son muchos los personajes secundarios que acompañan a Lucrecia y a Enrique en su periplo, todos tienen su granito que aportar y en ellos veremos reflejados los distintos tipos de personas, cómo reacciona cada uno ante un desastre como ese, en unos aflora lo mejor de sí mismo y en otros lo peor.
Pero siempre volvemos a Lucrecia, ese gran personaje que nos hará reír y llorar. Porque ella es la que mantiene viva esta historia, su historia.
Título: La voz del viento
Autores: José Gil Romero y Goretti Irisarri
Editorial: Grijalbo
Páginas: 473
Género: narrativa, histórica
Fecha de publicación: noviembre 2025
