El porqué elegimos un libro para leer se debe a muchos factores: por el autor, por la trama, porque el título nos resulte atractivo, incluso por una portada llamativa. Pero somos muchos los que tenemos una especial predisposición por leer sobre algún tema en concreto, en mi caso me pierden los libros sobre libros (bibliotecas, librerías, etc) y todo lo que se refiera a Jane Austen. Por eso El affaire Austen de Madeline Bell ha sido mi última lectura, una comedia romántica con viaje en el tiempo incluido.
Tess Bright es actriz y fan incondicional de Jane Austen, una afición que le inculcó su madre y que compartieron durante años, hasta que la muerte de su progenitora la dejó sumida en un pozo de tristeza. Por ese motivo su, hasta ahora, trabajo seguro en una serie de moda juvenil ha terminado y ahora quiere darlo todo en la adaptación cinematográfica de La abadía de Northanger, quiere que este trabajo sea un tributo a su madre y quiere que todo salga a la perfección. Pero para que esto funcione tiene que haber química entre su coprotagonista, Hugh Balfour, un actor británico bastante estirado y snob, que no le va a poner las cosas fáciles.
Con los clichés de enemies to lovers y grumpy & sunshine, Madeline Bell nos ofrece una comedia romántica ambientada en la Regencia con la que me lo he pasado francamente bien.
Para ello la pareja protagonista es un punto clave. Tess es una joven norteamericana que se ha criado con las voces de Darcy y Elizabeth Bennet en sus diferentes adaptaciones, por ese motivo su acento británico es exquisito y ha conseguido llegar a interpretar a una de sus heroínas favoritas. Tess es todo pasión y entrega, aunque en los momentos en los que la conocemos pasa sus horas más bajas. La relación con su madre era maravillosa y estaban la una volcada en la otra. Por eso ahora, sin ella, se siente desubicada y perdida. Pero también es un caos, es la persona más desordenada del mundo y sus grandes aciertos en la interpretación se deben a su espontaneidad e improvisación.
Totalmente lo opuesto a Hugh. Un hombre metódico, organizado y que, si pudiera, viviría su vida pendiente de un guion para no llevarse ningún sobresalto y saber en todo momento qué tiene que decir y hacer. A la hora de actuar es igual, nunca añade ni una palabra que no esté en el libreto ni un gesto que no haya sido autorizado por el director. Así que, obviamente, unir a estos dos personajes tan dispares solo podía suponer una catástrofe.
Pero el destino es caprichoso y ha decidido que deben trabajar en equipo, no solo para salvar el rodaje, sino para escapar de la incómoda situación en la que se encuentran.
Me ha gustado mucho cómo la autora refleja la adaptación que ambos tienen que hacer para poder solucionar sus problemas. Son los dos los que tienen que ceder y encontrar un equilibrio.
Bell aprovecha para hablarnos del luto, de la pérdida. De cómo superarla y los tiempos que cada uno necesita. La culpa que a veces aflora cuando vemos cómo nuestra vida continúa sin ese ser querido y que volvemos a disfrutar y a sonreír y en ese momento, esa culpa se hace tangible como un puñetazo en el estómago.
Y, por supuesto, es todo un homenaje a Jane Austen. Tengo que decir que quienes no sean fans de la autora británica podrán disfrutar de esta novela sin ningún problema, pero los que sí somos admiradores de su obra lo haremos mucho más, pues está plagada de referencias a todas sus novelas y personajes. Elizabeth, Madeline, Emma o Catherine serán casi parte del elenco de secundarios y sus nombres saldrán a relucir en numerosas ocasiones.
No quiero dar más detalles ni del viaje en el tiempo ni de las sorpresas que nos encontraremos leyendo El affaire Austen, un romance que se va cociendo a fuego lento y que nos hará pasar un rato muy divertido.
Título original: The Austen Affaire
Título: El affaire Austen
Autora: Madeline Bell
Traductora: Noelia Pousada Lobeira
Editorial: Libros de seda
Páginas: 317
Género: romántica
Fecha de publicación: octubre 2025
