Anatema, escrito por la autora Keri Lake, nos presenta una fantasía oscura de ambientación gótica donde la magia, el peligro y la redención van de la mano. Estamos ante un universo sombrío donde los límites entre lo humano y lo monstruoso se disuelven, y donde cada acto de poder tiene un precio, combinando la brutalidad del horror gótico con la vulnerabilidad del romance trágico.
La novela nos sitúa en el límite del mundo conocido, “El Bosque Voraz”, un lugar al que los aldeanos temen adentrarse porque nunca devuelve lo que toma. Allí se encuentra la protagonista, Maevyth Bronwick, una joven marcada por el rechazo y la tragedia que la empujan a cruzar el arco de huesos y acceder a un reino fronterizo donde las criaturas son grotescas, los secretos son letales y la esperanza tenue.
La trama se complica cuando Maevyth entra en contacto con Zevander Rydainn, un asesino maldito al servicio del rey, encargado de ocultarla del gremio de magos que la persigue debido a una antigua profecía. La sangre de la chica posee el poder de quebrar la maldición que pesa sobre él y desencadenar un conflicto que los arrastra a ambos a un destino común. Aunque él parece frío e implacable, su obligación de protegerla se mezcla con una obsesión que amenaza con destruirlos. Paralelamente, Maevyth debe aprender no solo a sobrevivir en un mundo hostil sino a adaptarse y a tomar el control de su destino.
En cuanto a los personajes, Maevyth es compleja, delicada pero despierta, marginada pero con un fuego interno. Su evolución es uno de los ejes de la novela. No es una heroína invulnerable, sino alguien que debe recomponerse después de la exclusión, tras la pérdida y enfrentarse a su propio miedo. Zevander, por su parte, reúne el arquetipo del antihéroe con una maldición, poderoso, peligroso, cargado de culpa y deseo de expiación. La tensión entre ambos crece lenta, no es instantánea. Su relación se construye en la sombra, en el peso de la historia que comparten y en el terror que los rodea. Brujos que cazan, el bosque que devora, los exiliados que conocen el dolor conforman el resto del elenco.
La autora maneja con destreza una ambientación muy marcada. La oscuridad gótica impregna cada paso, el bosque es huésped de horrores antiguos, la magia se siente salvaje. Esta atmósfera se apoya en un sistema mágico profundamente ligado al cuerpo y a la sangre, Los brujos y hechiceros manipulan la energía vital, los lazos de linaje y los pactos sellados. Es el lenguaje de los dioses olvidados, una herencia corrupta que tanto destruye como protege. Lake logra transmitir esa sensación de peligro constante, haciendo que el uso de la magia se sienta físico, visceral y cargado de consecuencias morales.
El estilo de Keri apuesta por la inmersión a través de descripciones potentes, sensaciones de opresión, momentos de silencio que dicen mucho. El ritmo puede sentirse lento al comienzo, ya que nos introduce a saco en el mundo y necesitamos un tiempo para absorber todos los conceptos y situarnos, pero va creando una tensión que luego nos arrastra.
Los temas que atraviesa la novela son variados pero entrelazados. La exclusión y el destierro están presentes desde el inicio. Los que cruzan al Bosque Voraz son los que han sido condenados o expulsados. También está el tema del poder y el sacrificio, cada uso de magia tiene su coste, cada vínculo entraña riesgo, cada promesa oscura arrastra consecuencias.
Anatema se erige como una fantasía con un tono oscuro, un romance que arde a fuego lento, un mundo rico y peligroso, y un grupo de personajes que luchan por levantarse. Es una historia que mezcla horror, deseo y redención con elegancia. La bilogía concluirá con Eldritch, que esperemos que no tarden en publicar.
Título original: Anathema
Título: Anatema
Saga: El Bosque Voraz 1
Autora: Keri Lake
Traductores: Carlos Abreu, Jorge Rizzo, Marta Cano
Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 680
Género: fantasía
Fecha de publicación: septiembre 2025
