Tiberio Graco. Tribuno de Roma – Luis Manuel López Román

Luis Manuel López Román prosigue con la historia que empezó en Tiberio Graco. Tribuno de legiones, en este segundo volumen protagonizado por este personaje que, para mí, ha sido todo un descubrimiento. En Tiberio Graco. Tribuno de Roma nos relatará los últimos años de su vida, cómo esa pesada carga de llevar con honor el nombre de sus antepasados y no defraudarlos, se convertiría en algo que llegaría a obsesionarle.

En el anterior libro vemos cómo fue la infancia y juventud de Tiberio. Con una personalidad seria y sobria, se fue convirtiendo en un hombre que despertó admiración tanto por el pueblo como por sus iguales.

En esta ocasión vemos cómo esa personalidad se va radicalizando y su afán por que sus acciones sean justas y buscar el bien de ese pueblo que tanto le admira se van convirtiendo en algo que le va minando por dentro.

Dentro de la vida del Tiberio adulto, este participa en dos hechos fundamentales de la historia de Roma, su labor como cuestor en el campamento romano en Numancia y la lucha por sacar adelante una ley agraria que permitiera que el pueblo pudiera trabajar sus propias leyes.

En ambas tareas se esforzó al máximo, intentó dar lo mejor de sí mismo para que el ejército desplazado a Numancia y el pueblo pudieran mejorar su calidad de vida. 

López Román nos ofrece el perfil de este hombre que quedó eclipsado por su abuelo y su primo, Publio Cornelio Escipión y Escipión Emiliano, pero también por su padre, Sempronio Graco, un hombre que hizo de la justicia su bandera y que lograba contentar a los distintos partidos. Y es una pena que sea tan desconocido, porque su biografía me ha resultado interesantísima.

No se dejó amilanar por nadie y que fue, podríamos decir, casi un revolucionario luchando por los derechos del pueblo, aun a costa de renunciar a privilegios propios.

En un lugar como era la Roma de la época, donde la diferencia entre clases era tan patente, donde los senadores poseían todo y el pueblo nada, Tiberio intentó mitigar esta desigualdad que le llevó a granjearse el odio del resto de senadores, cuestores, tribunos, etc.

Es una novela extensa pero Luis Manuel logra que no sea una lectura densa. No es una novela bélica aunque hay alguna batalla. La mayor parte del argumento está dedicada al sistema de gobierno existente en Roma. Tengo que decir que este tema era completamente desconocido para mí, y ahora entiendo mucho mejor su funcionamiento. Y también entiendo el motivo de que Roma fuera un estado tan poderoso en esa época. Su sistema político es completamente innovador alejándose del típico emperador o rey que se limitaba a ejercer su dictadura con mayor o menor acierto.

En cuanto a Tiberio, si bien en el primer libro quedé completamente prendada de él, en este he podido ver más claroscuros y ha habido en momentos en los que por muy noble que fuera su lucha no he estado de acuerdo con su forma de proceder. Era un personaje complejo con luces y sombras, lo que hacen de él un personaje fascinante. Por momentos me parecía reflexivo e inteligente, pero en otros, esa fe ciega en la bondad del ser humano, le hacía parecer un tanto ingenuo.

Sin duda una novela que hará las delicias de todos los amantes de la novela histórica, y que se convierte en un magnífico cierre de esta bilogía que nos recuerda quién fue este pionero en la lucha por los derechos del pueblo.

Marta Pérez

Título: Tiberio Graco. Tribuno de Roma
Autor: Luis Manuel López Román
Editorial: Desperta Ferro Ediciones
Páginas: 720
Género: novela histórica
Fecha de publicación: mayo 2025

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