Blackwater V: La fortuna – Michael McDowell

La fortuna es la quinta y penúltima entrega del ciclo «Blackwater», la saga de gótico sureño que sigue, durante décadas, a la familia Caskey y a su ciudad anegada por el río. El fin de esta novela está cerca, y esta fortuna parece la calma antes de la tempestad.

Tras años de luchas abiertas, inundaciones devastadoras y tensiones familiares a flor de piel, lo que domina ahora es una prosperidad inesperada. La ciudad de Perdido parece disfrutar de un auge económico. Los negocios crecen, el dinero circula con soltura y, por primera vez, algunos personajes respiran con cierta tranquilidad. Sin embargo, la calma es engañosa. Bajo esa apariencia de orden y abundancia, el autor despliega un relato de alianzas frágiles, intrigas domésticas y sutiles enfrentamientos que ya no se libran en el terreno de la violencia física o de las catástrofes naturales, sino en el de las herencias, los contratos, los testamentos y las decisiones financieras.

A estas alturas me resulta muy difícil hablar de personajes sin destripar los libros anteriores. Algunos nos han dejado ya, pero sus influencias y legados siguen estando presentes. Lo más interesante es cómo el autor va mostrando la doble cara de ellos. Aquellos que parecían secundarios ganan matices y muestran ambiciones inesperadas; los que habían dominado con fuerza descubren grietas, debilidades o cansancio. Nadie está libre del juicio del narrador, que los retrata con una mezcla de compasión y crueldad, resaltando lo mejor y lo peor de cada uno sin concesiones. Y en las generaciones más jóvenes, McDowell siembra la semilla de un relevo inevitable. Muchachos y muchachas que crecen bajo la sombra de una herencia demasiado pesada, condenados a repetir o a resistir los mismos patrones de control.

La ciudad de Perdido sigue siendo mucho más que un escenario, es un personaje en sí misma. El río omnipresente ya no aparece como una amenaza inmediata de destrucción, sino como una fuerza paciente que observa y espera. Los paisajes descritos transmiten la sensación de una comunidad que intenta domesticar lo indomesticable. Construcciones más sólidas, casas ampliadas, calles que se embellecen con la riqueza. Pero bajo esa superficie, la humedad, el barro y la memoria de las inundaciones pasadas recuerdan que nada está completamente bajo control.

El sur profundo de los Estados Unidos se respira en cada página, en los porches donde se toman decisiones trascendentales disfrazadas de conversaciones amables, en las comidas familiares donde lo que importa no es lo que se dice, sino lo que se calla, y en la estricta división social entre quienes poseen y quienes dependen. El autor sabe dotar a Perdido de un ambiente opresivo, donde el calor, el agua y las miradas pesadas se convierten en parte del entramado narrativo.

El tema de la fortuna es, como sugiere el título, el eje de todo el volumen. La fortuna entendida no solo como riqueza material, sino también como azar y destino. La prosperidad de los Caskey se presenta como un arma de doble filo. Les ofrece seguridad, prestigio y poder, pero al mismo tiempo los encierra en un círculo de responsabilidades, vigilancias y pactos que los asfixian. La novela plantea con sutileza la pregunta de hasta qué punto la abundancia puede ser una maldición disfrazada de bendición.

El poder femenino continúa siendo central. Las mujeres de la familia, ya sea por acción directa o por la herencia de lo aprendido, son las verdaderas guardianas del orden y del dominio. Son ellas quienes toman las decisiones estratégicas, quienes velan por el control de las generaciones venideras y quienes, con un gesto suave o un silencio calculado, pueden inclinar el rumbo de los acontecimientos. El libro es también una reflexión sobre la herencia, no solo económica, sino simbólica. Cómo se transmiten los modos de ejercer la autoridad, cómo las hijas aprenden de sus madres y cómo cada generación carga con las sombras de la anterior.

Poco puedo decir del estilo de Michael McDowell que no haya dicho ya en anteriores reseñas. Podría añadir que La fortuna puede leerse como una novela de transición antes de la traca final, pero esta etiqueta sería injusta. Es una obra menos ruidosa que los tomos predecesores, pero precisamente por eso es más perturbadora. Muestra que el horror puede manifestarse en la calma. Es una pieza fundamental que prepara el terreno para el desenlace con una tensión baja y constante, como el río que nunca deja de fluir.

Mariki García

Título original: Blackwater V: Fortune
Título: Blackwater V: La fortuna
Saga: Blackwater V
Autor: Michael McDowell
Traductor: Carles Andreu
Editorial: Blackie Books
Páginas: 272
Género: terror
Fecha de publicación: abril 2024

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