Black Bird Academy: Temor a la luz – Stella Tack

Después del final impactante de Muerte a la oscuridad, volver al universo de «Black Bird Academy» se siente como adentrarse en un laberinto aún más oscuro, retorcido y fascinante. En Temor a la luz, Stella Tack (Alemania, 1995) no solo retoma la historia donde la dejó, sino que eleva la apuesta: nuevos escenarios, mayores secretos y dilemas mucho más complejos que ponen a prueba a sus personajes y a nosotros los lectores. Con su estilo desenfadado y su capacidad para mezclar humor y tensión como nadie, la autora nos arrastra a una historia donde la memoria se convierte en un campo de batalla, y donde la luz, lejos de ser salvación, puede ser lo más peligroso de todo.

Tras los eventos del primer libro, Leaf es “invitada” a representar a la Black Bird Academy en un torneo internacional de exorcistas, que tendrá lugar en Londres. Este evento reúne a los mejores cazadores de demonios del mundo y, en teoría, es una gran oportunidad para brillar y disipar las dudas que todos tienen respecto a ella.

Sin embargo, las cosas se complican rápidamente, ya que un grupo que se creía extinto aparece en escena y roba algo muy preciado, cambiando las reglas del juego. Mientras Leaf intenta recuperar las piezas que se han llevado, se adentra en una red de secretos que podría cambiarlo todo: la relación que mantiene con cierto exorcista, el verdadero propósito de la academia e incluso su percepción de sí misma.

Nos encontramos con una combinación de investigación, confrontación emocional, entrenamiento mágico, alianzas poco claras y giros políticos dentro del mundo sobrenatural. Y aunque el torneo es un evento que planea durante toda la historia, este solo es un telón de fondo, el verdadero conflicto es interno y moral.

Leaf, Falco y Lore, el terceto protagonista y vértices del triángulo amoroso. Tengo que confesar que desde el primer libro yo ya he hecho mi elección. Adoro a los tres, pero respecto al interés romántico, hay un lado de este triángulo que me tira más. Por si fuera poco, en este volumen aparece una cuarta persona en discordia, y admito que odiarla se ha quedado corto. Por aquí no voy a dar más detalles, pero sí de los demás.

Leaf, aprendiz de exorcista con un pasado complicado y una relación en pañales con lo sobrenatural. Aquí se enfrenta a un reto aún más personal, manteniendo una duda constante sobre su lugar en el mundo de los cazadores, su propia identidad y el no saber en quién confiar de su entorno, salvo por su círculo más cercano. Aunque ha tenido tiempo para entrenar, es tanto lo que tiene que asimilar en pocas semanas que tiene que apoyarse mucho en los demás, lo cual le causa cierta frustración. Eso sí, sigue siendo Leaf en toda su esencia: sarcástica, valiente y emocionalmente compleja. Y no, no me olvido de la última adquisición al equipo, pero es mejor que esta parte la descubráis vosotros mismos.

Seguimos con el misterioso, poderoso y emocionalmente contenido Falco. En este libro tiene mayor peso. Conocemos más sobre su pasado, y esto nos ayuda a entender su presente y las objeciones que tiene a la hora de dejarse llevar (otra cosa es que las aceptemos). Conocemos a su familia y con ella muchas explicaciones salen a la luz. También somos testigos de su versión más vulnerable, pero siempre manteniendo su aura de magnetismo oscuro.

Llega el turno de Lore, que muy a mi pesar, sus apariciones en esta ocasión son mucho más escasas, pero las veces que lo hace, llega a lo grande, sin escrúpulos, sin dudas de lo que quiere… o a quién quiere, y no le tiembla la mano en hacer lo que tenga que hacer para conseguirlo.

Además del trío protagonista, me quedo con Crain y Zero. No sé quién me gusta más de los dos, pese a lo diferentes que son. Crain es divertido, perspicaz y muy loco. Al revelarse aspectos de su historia personal nos hace quererlo todavía más. Zero aporta equilibrio emocional, con su carácter amable y protector es la voz de la razón en medio del caos.

La novela traslada parte de su escenario al otro lado del charco. Pasamos de la gótica y académica Nueva York a un Londres cargado de una atmósfera oscura y esotérica. Es una ciudad oculta, mágica, llena de calles y edificios que no figuran en los mapas, sociedades secretas, iglesias con catacumbas infestadas de criaturas horripilantes. La Academia Black Bird sigue presente, en especial al inicio, pero este nuevo escenario expande el universo de la saga explorando otras academias, nuevas reglas mágicas y se abren debates éticos sobre experimentos y el uso del conocimiento sobrenatural.

Stella Tack tiene un estilo inconfundible y muy característico. Su escritura combina humor irreverente, emoción intensa y una narrativa visualmente muy cinematográfica, lo que hace de este libro una lectura muy fluida, incluso en los momentos más oscuros. La autora apuesta por una mitología más densa, introduciendo nuevos conceptos y criaturas. No nos olvidemos que estamos en una academia, por lo que cada capítulo está presentado con una pequeña explicación de lo que aprenden los alumnos durante el semestre. Asimismo, al final del libro contamos con un glosario por si hemos sido malos estudiantes y algún concepto nos baila.

Black Bird Academy: Temor a la luz es una continuación que expande con ambición el universo creado por Tack, profundizando en sus sombras y arriesgando con nuevos giros inesperados. Tras ese final de infarto del que me pregunto cómo van a salir nuestros queridos amigos, solo espero que Amor a la muerte tenga el desenlace que se merece.

Mariki García

Título original: Black Bird Academy: Fürchte das Licht
Título: Black Bird Academy: Temor a la luz
Saga: Black Bird Academy 2
Autora: Stella Tack
Traductora: Lidia Pelayo
Editorial: Inlov
Páginas: 626
Género: fantasía
Fecha de publicación: abril 2025

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