Si algo caracteriza al trabajo de Federico Axat (Buenos Aires, 1975) es la originalidad de sus tramas, siempre logra ir un poco más allá de la intriga e introduciendo algunos toques sobrenaturales sus trabajos logran sorprender por su toque especial. El día de mi muerte, su última novela, no defrauda en ese sentido y nos ofrece una propuesta nada convencional.
Cuando despierta, Anna se encuentra en un hospital y no recuerda nada de su pasado. Poco a poco va descubriendo que después de asesinar a su novio, desapareció durante dos años, para aparecer malherida en la orilla del lago.
Ahora toca descubrir qué motivos tenía para cometer ese crimen y dónde ha estado todo este tiempo.
Así, a priori, parece el planteamiento habitual de un thriller del montón. Pero a medida que vamos leyendo, el toque sobrenatural y especial que Axat suele introducir va ganando más y más protagonismo.
Tengo que decir que esta novela me ha dejado con sentimientos encontrados. Muchas veces menos es más y, en este caso, eso se cumple.
He leído varios trabajos del autor y tiene un estilo propio, un saber hacer a la hora de construir intrigas de lo más sorprendentes que no deja indiferente. El pantando de las mariposas –para mí su mejor libro–, La última salida, Amnesia, son ejemplos de grandes novelas suyas que recomiendo sin duda.
En esta ocasión la historia empieza de una forma que consigue atraparte aunque te sientas tan perdido como la protagonista. Probablemente, esa sea la intención del autor. Te va soltando información a cuentagotas y vas uniendo las piezas de un puzle que no logras ver completo hasta la mitad.
A medida que vas avanzando, el toque sobrenatural se va haciendo más presente y va mezclando pasado y futuro, mundos paralelos, visiones, etc. Un cóctel demasiado amplio que creo que se le va un poco de las manos.
Como punto positivo ha logrado, una vez más, que me enganche al libro de forma que no me lo podía quitar de la cabeza. Necesitaba leer para saber, para comprender, para ver cómo lograba poner punto y final a esta historia.
Nos encontramos con una narración en primera persona por Anna. Obviamente, esta, aparte de ser la gran protagonista, es el personaje mejor construido de todos. El resto funcionan muy bien como sus acompañantes y cumplen con creces sus objetivos. Anna es un personaje complejo, lo que le está sucediendo es algo difícil de asimilar y creo que el autor ha sabido hacerla creíble, dentro de sus circunstancias especiales.
Como digo hacia la mitad del libro se descubre la realidad de lo que le sucede a Anna. Axat lo explica bien y, la idea me parece bárbara. En cada capítulo (largos, muy largos) necesitaba pararme a pensar y digerir lo que me había contado. Pero hay algo en el planteamiento, bajo mi punto de vista, que hace que me chirríe. Igual que el recurso paranormal que utiliza para llegar a un desenlace final un tanto precipitado.
Y es una pena, porque como digo me encanta la idea, me encanta el estilo del autor, que consigue que la lectura sea ágil y dinámica a pesar de lo complicado del argumento y de que los capítulos son largos.
El tema de las relaciones afectivas, de las conexiones entre personas padres e hijos, es otro tema que incluye dentro de la trama y que queda muy bien expuesto y me encanta la forma en la que lo hace. E incluso aprovecha para construir una historia de amor que me ha parecido preciosa.
Una cosa queda clara, y es que Federico, a pesar de los puntos negativos que he comentado, ha logrado una vez más hacer una propuesta original, una historia que te atrapa y que no te deja indiferente.
Título: El día de mi muerte
Autor: Federico Axat
Editorial: Ediciones Destino
Páginas: 440
Género: thriller paranormal
Fecha de publicación: abril 2025
