Una ventana a la oscuridad – Rachel Gillig

Hay libros que veo en redes y me generan mucho hype. Uno de los últimos ha sido Una ventana a la oscuridad, que ya me hacía ojitos desde que lo vi en inglés. De hecho, la tentación era tan grande que incluso pensé en comprarlo en el idioma original, pero al cabo de unos meses lo vi anunciado en español y decidí esperar. Eso sí, las expectativas las tenía tan altas que me daba un poco miedo que no las cumpliese. Pero eran infundadas. Rachel Gillig (California) me ha conquistado con una mezcla de fantasía oscura, romance gótico y una atmósfera cargada de secretos y peligros latentes. En este debut literario a modo de bilogía, nos sumerge en un mundo donde la magia se respira como niebla y los pactos con entidades misteriosas son el pan de cada día.

En el reino de Blunder, la magia no siempre es un don, sino una consecuencia de la fiebre: una maldición que altera a quienes la contraen, siendo la mayoría condenados a muerte, ejecutados, para evitar que la infección se propague por el resto del pueblo. Por otro lado, los miembros de la realeza y alta alcurnia poseen poderes ligados a las Cartas de la Providencia, artefactos que canalizan habilidades concretas a costa de fragmentar el alma. Elspeth, nuestra protagonista, es una joven que esconde un secreto inquietante: de pequeña fue afectada por la fiebre y desde entonces en su mente habita una antigua entidad conocida como el Tormento, un ser oscuro que habla en versos crípticos y cuya existencia está ligada al poder de una de esas cartas.

Cuando Elspeth se ve envuelta en una conspiración para reunir las doce Cartas perdidas y salvar a Blunder de su propia decadencia mágica, comienza un viaje interior y exterior donde deberá enfrentarse no solo a las sombras del reino, sino también a las que residen dentro de ella.

Elspeth es una protagonista fascinante. Vulnerable pero tenaz, vive entre la necesidad de ocultar su secreto y el deseo de proteger a los suyos. Su evolución a lo largo de la novela es uno de los pilares de la historia. Su relación con el Tormento es compleja y simbólica: él representa su miedo, pero también su poder. Este ser que habita en su mente es una voz omnipresente y perturbadora. Habla en rimas, oculta información, pero también le ofrece ayuda y consuelo en momentos desesperados.

Con la familia de Elspeth he tenido sentimientos encontrados. Su padre, madrastra y sus dos hermanastras representan el contraste entre lo que ella querría y lo que realmente son. Tras la fiebre, es acogida por sus tíos y prima Ione, que le proporcionan el cariño que su familia más directa no le otorga. Sin embargo, las relaciones con sus seres queridos sufrirán también un cambio que afectará a nuestra chica.

Y por último, conocemos a la familia real, la que ostenta el mando. Y tenemos de todo: abuso de poder, locura, alianzas inesperadas, tensión emocional y traiciones. Además, el interés romántico de Elspeth. No quiero dar nombres porque si no leéis la sinopsis, hay varios candidatos a este puesto, y la verdad es que me lo pasé pipa indagando quién podría ser, así que prefiero no desvelarlo.

Blunder es un reino enigmático, un territorio dominado por la niebla, con bosques prohibidos, castillos donde la nobleza guarda más secretos que poder, y un sistema mágico que parece corromperlo todo. La autora logra transmitir esa sensación de encierro y opresión constante, con una atmósfera que recuerda a cuentos góticos clásicos y esa sensación de que algo siempre acecha más allá del velo.

Uno de los grandes aciertos de la novela es su sistema mágico basado en las Cartas de la Providencia. Cada una otorga una habilidad distinta: desde la invisibilidad hasta la clarividencia, pero a coste de un precio. Las cartas están inspiradas en un mazo mitológico creado por el Rey Pastor, una figura casi legendaria. Esta magia no solo resulta original y fascinante, sino que también está cargada de simbolismo: habla de la naturaleza del poder, el sacrificio personal y la corrupción que conlleva el uso desmedido de la magia.

La relación entre Elspeth y el protagonista masculino (de nuevo, no doy nombres) se desarrolla de manera gradual, pasando de la desconfianza a una conexión profunda. Su romance no eclipsa la trama principal, sino que la complementa, añadiendo momentos emocionales y explorando la confianza y la redención.

Una ventana a la oscuridad explora temas como la dualidad del ser, el poder y sus consecuencias, la identidad y la lucha interna. La presencia del Tormento simboliza los demonios propios y cómo enfrentarlos. La niebla representa la incertidumbre y el peligro constante, mientras que las Cartas de la Providencia reflejan las decisiones y sacrificios que los personajes deben hacer.

Rachel Gillig escribe con una prosa rica, cargada de lirismo y densidad emocional. Su estilo es poético, pero no recargado; lleno de imágenes sugerentes y ritmo cuidado. Las rimas del Tormento son particularmente memorables, con un toque macabro que aporta originalidad y tono. La narrativa está cuidadosamente equilibrada entre acción, introspección y descripción, lo que mantiene la historia viva y en constante tensión.

Gran debut de la escritora que con ese final sinceramente no sé cómo va a proseguir la historia. Tengo mis hipótesis, alguna más alocada que otra, ya veremos si son acertadas o no. De momento, aquí ando tachando los días para que se publique la segunda parte de la bilogía «El Rey Pastor». Espero que no tarden mucho en anunciarla.

Mariki García

Título original: One Dark Window
Título: Una ventana a la oscuridad
Saga: El Rey Pastor 1
Autora: Rachel Gillig
Traductora: Patricia Henríquez
Editorial: Hidra
Páginas: 480
Género: fantasía, romance
Fecha de publicación: mayo 2025

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