Reivindicando autoras invisibilizadas por la traducción: el caso de Libba Bray

En un mercado editorial globalizado, resulta paradójico que muchas voces literarias potentes permanezcan inaccesibles para el público lector de habla hispana. A veces se debe a decisiones comerciales; otras, a la inercia de un canon que sigue favoreciendo ciertos nombres de autores por encima de otros. Y, en demasiadas ocasiones, se trata simplemente de una ceguera editorial que deja fuera a autoras con propuestas narrativas ambiciosas, comprometidas y profundamente originales. 

Hoy quiero reivindicar una de ellas: Libba Bray.

Conocida sobre todo por Los Adivinos (The Diviners), el primer volumen de una cuatrilogía fascinante que, a pesar de estar destinada al público juvenil, es disfrutable en general. En ella mezcla terror sobrenatural, crítica social y una ambientación exuberante en el Nueva York de los años veinte con una voz clave para el crossover juvenil adulto. 

Sin embargo, tras una prometedora acogida inicial, la traducción al español se detuvo ahí. Mientras tanto, en el mercado anglosajón, la saga se consolidó como una obra de culto, que consiguió no solo una, sino dos ediciones especiales de cajas literarias (antes de que las ediciones especiales fueran el boom que son hoy) y culminó en el cuarto volumen The King of Crows que cierra con brillantez una historia marcada por el poder de las historias, el horror del capitalismo incipiente y la necesidad de resistir desde lo marginal.

Ahora, con la publicación en inglés de su nueva novela Under the Same Stars, Bray vuelve a demostrar que es una narradora imprescindible: profunda, versátil y con una mirada luminosa incluso en medio de la oscuridad. Que esta obra aún no tenga anunciada su traducción al español no es solo una pérdida para sus lectores, sino un síntoma de una política editorial que todavía deja fuera demasiadas voces.

Los Adivinos: terror, música y crítica social en clave histórica

Publicada originalmente en 2012 y traducida por Editorial Molino en 2014, Los Adivinos (The Diviners) se presentaba como una novela juvenil sobrenatural con tintes de thriller, ambientada en el Nueva York de los años veinte. Pero quien se haya adentrado en sus páginas sabe que es mucho más que eso. Libba Bray construye una historia coral con personajes que no solo lidian con fantasmas y poderes paranormales, sino que también se enfrentan al racismo, el sexismo, la violencia de género, la homofobia y los traumas que derivan de esos enfrentamientos, todo envuelto en una atmósfera vibrante de jazz, espiritualismo y art-decó.

La protagonista, Evie O’Neill, una joven que puede ver los secretos del pasado de los objetos con solo tocarlos, no es la típica heroína idealizada. Es una flapper ruidosa, contradictoria y a menudo egoísta, pero también profundamente humana. A su alrededor, un grupo de personajes tan diversos como fascinantes: Memphis, un poeta negro con el don de la curación; Theta, una corista con un pasado oscuro que la persigue; Sam, un carterista con habilidades especiales y un corazón más vulnerable de lo que deja ver, o Mabel, la activista política que también quiere divertirse. Juntos forman un mosaico de resistencias individuales en una sociedad que los margina, incluso mientras los necesita, para enfrentarse a horrores que escapan a la razón.

Los Adivinos destaca por su capacidad de tejer el entretenimiento con la denuncia. El villano de esta primera entrega (un asesino en serie resucitado que actúa como reflejo de los males enquistados en la sociedad) funciona como metáfora del fanatismo religioso y de los discursos de odio que, entonces como ahora, resurgen cuando el miedo se impone a la empatía.

El hecho de que la saga no continuara la traducción al español es especialmente doloroso porque cada entrega profundiza un poco más: la violencia de género, la explotación laboral, las tensiones raciales, los abusos del poder, el auge de los totalitarismos. Todo esto dentro de una narrativa rica, accesible, y con un estilo que equilibra ironía, ternura, horror y belleza.

Under the Same Stars: la culminación de un estilo

Once años después del inicio de Los Adivinos, Libba Bray ha vuelto con una novela que no solo confirma su madurez literaria, sino que sigue en su línea de reivindicación política y amplía las voces que protestan y buscan alternativas al mundo que estamos dejando. 

Under the Same Stars (2025) es, en apariencia, una novela histórica donde dos jóvenes de NYC investigan un misterio del pasado en mitad de la pandemia del Covid. Entrelazando la línea de NY tenemos dos más: un par de amigas que viven en un pueblo en la Alemania de los años 40 y cómo cada una de ellas se enfrenta a las terribles acciones que ven día a día. Y la segunda que nos habla del Berlín de los años 80, con su muro aún intacto, los espías, las casas okupadas, los punks y Heroes (David Bowie) a todo trapo. Uniendo las tres líneas temporales con un cuento de hadas precioso, Libba trenza una historia de resistencia frente a los abusos de poder y a las ideologías totalitarias que no valoran a las minorías. 

Con una prosa más madura y cargada de simbolismos, Bray explora en esta novela temas como el poder de las historias, las amistades que nos salvan, o el bien, que nunca es fácil ni tan claro. Que una novela así no tenga, que yo sepa a día de hoy,  previsión de traducción al español, es una pérdida cultural irreparable. Libba Bray no solo debería estar traducida: debería estar en nuestras bibliotecas, en nuestros clubes de lectura, en nuestras aulas.

Pero a todo esto… ¿Quién es Libba Bray?

Libba Bray nació en Alabama pero se trasladó a Texas cuando tenía tres años. Es una autora estadounidense de literatura juvenil conocida por su estilo agudo, su humor inteligente y su capacidad para combinar géneros de forma innovadora. Su escritura se mueve entre el realismo psicológico, lo sobrenatural, incluso bordeando el terror, y la sátira social, con personajes intensos, a menudo marginados, y tramas que no rehúyen ni lo político ni lo profundamente emocional.

Su padre es un pastor presbiteriano gay y su madre, una profesora de lengua y literatura de instituto obsesionada con Shakespeare. Ambos son parte de quien es ella hoy. Una experiencia vital clave (un accidente de coche en su juventud que la dejó con el rostro gravemente herido y con un ojo de cristal) influyó profundamente en su sensibilidad literaria, sobre todo en su interés por las identidades fragmentadas, la reconstrucción del yo y los mecanismos de evasión y resistencia.

Además de escritora, ha trabajado en marketing y publicidad pero desde que consiguió publicar su primera novela, A Great and Terrible Beauty en 2003 no ha vuelto atrás. Además de novelas juveniles también ha escrito guiones, algunos con adaptaciones teatrales.

Obra publicada de Libba Bray

Trilogía «La orden de la academia Spence». Toda ella traducida aunque actualmente solo disponible en ebook.

  • La orden de la academia Spence (A Great and Terrible Beauty, 2003)
  • Ángeles rebeldes (Rebel Angels, 2005)
  • Dulce y lejano (The Sweet Far Thing, 2007)

Ambientada en la época victoriana, esta trilogía mezcla en un internado femenino: realismo mágico, feminismo incipiente y crítica social. Fue su debut en el panorama internacional y gozó de gran éxito en España en su momento.

Cuatrilogía «Los Adivinos».

  • Los Adivinos (The Diviners, 2012) – Único traducido.
  • Lair of Dreams (2015)
  • Before the Devil Breaks You (2017)
  • The King of Crows (2020)

Esta saga, ambientada en los años veinte en Nueva York, explora lo oculto, lo sobrenatural y lo marginal a través de un grupo de jóvenes con habilidades especiales. A pesar de su calidad narrativa y éxito en EE. UU., los tres volúmenes restantes no fueron traducidos. Aclamada por su profundidad histórica, su diversidad de personajes y su crítica social, esta serie ha sido ignorada en el mercado hispano tras su primer tomo.

Otras novelas sin traducir:

Going Bovine (2009)

Una novela tragicómica sobre un adolescente con una enfermedad terminal que se embarca en un alucinante viaje de carretera metafísico acompañado de un ángel punk que adora el azúcar, un enano que juega a videojuegos y un gnomo de jardín. Ganadora del Michael L. Printz Award. No está traducida.

Beauty Queens (2011)

Retelling de El Señor de las Moscas, y a la vez sátira feroz sobre un grupo de concursantes de un certamen de belleza que sobreviven a un accidente aéreo en una isla. Feminismo, crítica a los medios y cultura pop con mucho humor. Tampoco ha sido traducida.

Under the Same Stars (2025)

Su novela más reciente. Una novela histórica en momentos claves de la Alemania nazi, la caída del muro de Berlin y el NY del Covid. De momento sin previsión de traducción.

La obra de Libba Bray desafía las etiquetas fáciles. Es literatura juvenil, sí, pero también es literatura política, histórica, fantástica, feminista y profundamente humana. Sus novelas no temen hablar del dolor, del duelo, de la diferencia, del deseo de pertenecer ni de la necesidad de resistir. Y lo hacen con humor, inteligencia y una prosa que nunca subestima a su lector.

Que solo una parte de su producción esté disponible en español (y en algunos casos con ediciones ya descatalogadas) es una pérdida evidente para el panorama editorial en nuestra lengua. Libba Bray merece estar en nuestras librerías, en nuestras bibliotecas, en nuestras conversaciones. No solo porque sus historias son buenas, sino porque son necesarias: por cómo abordan la identidad, la justicia social, la historia y lo sobrenatural con una mirada crítica y empática.

Yo seguiré reivindicando a Libba Bray y otras autoras que vendrán, porque la mejor forma de traer de vuelta una voz es no dejar que se apague.

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