Las que no duermen. Nash – Dolores Redondo

Regresamos al Baztán con Dolores Redondo, al sitio que la vio nacer y hacerse un nombre como escritora, a ese lugar lleno de magia antigua, de rituales, de conexión con la naturaleza. Pero también un lugar propicio para que el mal se desarrolle. Las que no duermen. Nash es Redondo en estado puro, un thriller que se cuece a fuego lento y en el que las leyendas vuelven a tener gran peso.

Nash es una psicóloga forense, un trabajo del que yo, personalmente, no tenía muy claro cuál era su cometido, y aquí lo descubriremos. Que el peso de la trama y de la investigación recaiga sobre este personaje me ha parecido una idea novedosa y original. Para Nash, su paciente es la víctima y tratará de conocerla al máximo, cómo pensaba, cómo actuaba, con quién se relacionaba…  De esta manera, iremos descubriendo todos los detalles que desembocaron en su muerte.

La acción comienza en la semana previa al confinamiento por COVID-19 y debo reconocer que ya solo el mero hecho de volver a rememorar esa fecha en la que se nos anunciaba que el mundo se paraba hasta nuevo aviso, me ha generado tal desazón que me costaba desconectar cuando no estaba leyendo. Dolores ha utilizado uno de los episodios más duros de nuestra Historia reciente para crear el ambiente propicio para desarrollar su trama. Ver cómo todo el mundo se preparaba para encerrarse en casa, cómo se intentaba agilizar alguna decisión porque venían días de incertidumbre, le ha imbuido de una tensión que se palpaba en cada página.

Por otro lado, el Baztán, ese río que impone su presencia y marca el ritmo del día a día en la zona. Esos Valles tranquilos que esconden tantos secretos y misterio. Sin duda, Redondo ha encontrado el lugar ideal para que sus historias funcionen a la perfección. Leyenda y realidad y cómo no, esa magia que casi se puede tocar en el ambiente y que a veces te hace dudar de si lo que sucede es real o es producto de la sugestión.

Por último Nash, la protagonista, aparte de lo que tiene que ver con su profesión que como ya he dicho me ha resultado interesante y le da un toque de frescura a la novela, me ha gustado mucho. Me parece un personaje muy bien construido, lleno de aristas y en un momento vital de cambios que le dotan de gran interés de cara a seguir con ella en siguientes entregas. Y por cómo termina esta novela todo indica que las habrá.

Si me tengo que poner quisquillosa, voy a comentar como pega la longitud de los capítulos, vamos que podríamos decir que no había. El texto estaba separado por días –y la acción transcurre en poco más de una semana– y estos bloques, a su vez, tenían espaciado doble de vez en cuando. Estructuralmente, lo cierto es que esta división es lo que pedía la novela y la autora se lo ha concedido de manera inteligente. Pero a la hora de leer he echado de menos esas paradas regulares para poder parar sin que mi “toc” de no parar en mitad de un capítulo me hiciera sentir mal –manías lectoras, qué le vamos a hacer–. Esto también, obvia decirlo, le resta velocidad y ritmo.

Dicho esto no puedo más que quitarme el sombrero ante Dolores Redondo porque sabe tejer grandes tramas con un gran estilo narrativo y te sabe transportar como nadie al lugar en el que desarrolla la acción, de tal forma, que aunque nunca he estado en la zona, me la puedo llegar a imaginar a la perfección.

Bienvenida Nash, creo que vas a lograr hacerle sombra a Salazar.

Marta Pérez

Título: Las que no duermen
Autora: Dolores Redondo
Serie: Nash 1
Editorial: Destino
Páginas: 608
Género: thriller, novela negra
Fecha de publicación: noviembre 2024

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