El cirujano de almas – Luis Zueco

Tremendo viaje a nuestro pasado al que nos lleva Luis Zueco en El cirujano de almas, pasando por Barcelona, Madrid y Cádiz durante los primeros albores del siglo XIX, en el que un Napoleón Bonaparte intentaba invadir nuestro país para lograr el sueño de convertirse en Emperador de Europa.

Es cierto que esta situación convulsa a nivel político condiciona la vida de nuestros personajes, pero el hilo conductor de esta historia es la medicina. Estamos en ese período en que las ideas ilustradas se van haciendo hueco en todas las materias y en el campo médico supuso un punto de inflexión y podríamos decir que el nacimiento de la figura del médico tal y como la conocemos ahora.

Bruno Urdaneta acaba de ser abandonado por su padre que le aconseja que viaje a Barcelona para quedar bajo el cuidado de su tío, un cirujano huraño, que acabará convirtiendo a Bruno en su aprendiz, ya que enseguida ve que el muchacho tiene un don especial para ese trabajo.

Médico y cirujano en aquella época eran dos conceptos completamente distintos. Los primeros tenían una cierta categoría y eran respetados, aunque bien es cierto que se limitaban a ver por encima a los pacientes y recetarles algún brebaje que ni siquiera preparaban ellos mismos. Eso sí, ponían la mano rápidamente para recibir sus honorarios. Mientras que los cirujanos, a quienes muchas veces se les llamaba barberos, eran los que realizaban amputaciones, sangrías y todo lo que supusiera entrar en contacto directo con el paciente. En resumen, eran los que se manchaban las manos de sangre en operaciones que muchas veces estaban abocadas al fracaso, por los escasos medios con los que contaban entonces, por lo que la mayoría de las veces su situación económica era más que precaria. Pues si algo salía mal, cobraban poco o, la mayoría de las veces, nada de nada.

Afortunadamente, cuando Bruno comienza su aprendizaje esto está empezando a cambiar y en Madrid se acaba de crear el Real Colegio de Cirugía donde se imparten lecciones de medicina tanto teóricas como prácticas.

A pesar de que Luis nos describe con detalle tanto los temas médicos como la situación política, estamos ante una lectura ligera, no se hace pesada en ningún momento y consigue crear un equilibrio entre la ambientación histórica y la trama de la novela. Las diversas intrigas que tienen lugar entre las páginas y el deseo de saber qué será de nuestro joven protagonista hace que el lector no pueda parar de leer hasta llegar al desenlace. 

Bruno es un protagonista muy bien perfilado. Su evolución desde sus 12 años hasta la edad con la que termina es palpable y muy creíble. Me ha encantado esa necesidad de saber que siempre demuestra, me ha parecido un personaje muy entrañable. Quizá sea ese ansia de saber la que precisamente le otorga ligereza al texto, pues gran parte de los datos históricos o, acerca de la medicina, que vamos conociendo lo hacemos a través de los numerosos diálogos que conforman el texto.

También quiero decir que me ha encantado conocer a varios personajes históricos que me eran desconocidos hasta la fecha y cómo Zueco los integra en su aventura. Por citar a un par de ellos, mejor dicho, de ellas, que me han impresionado y de las que he buscado en «San Google» para saber más han sido Luisa Rosado, una reconocida partera y Josefa de Amar y Borbón, una escritora ilustrada, pionera en la lucha por los derechos de las mujeres.

No puedo más que recomendaros la lectura de El cirujano de almas, una lectura entretenida pero sobre todo muy enriquecedora y que rinde un merecido homenaje a todos aquellos que se dedican al mundo sanitario.  

Marta Pérez

Título: El cirujano de almas
Autor: Luis Zueco
Editorial: Ediciones B
Páginas: 480
Género: novela histórica
Fecha de publicación: septiembre 2021

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