Alas de hierro – Rebecca Yarros

Cuando un libro se coloca en el top de mis lecturas del año, una parte de mí tiene miedo de que la continuación me defraude, que no consiga estar al nivel del anterior. Sin embargo, puedo respirar tranquila porque Alas de hierro no solo está a la altura de su hermano pequeño, sino que lo ha superado y con creces (incluida locura en las librerías por la primera edición, pero eso es tema aparte).

Ahora mismo, lo que más me gustaría es hablar de este libro sin tapujos, soltando spoilers sin parar y fangirleando como una adolescente. Pero no os preocupéis, voy a contenerme y de esta boquita, o de estos dedos más bien, no va a salir ningún destripe, ni de este ni de Alas de sangre. Así que nos saltamos la parte del argumento directamente, solo os digo que podéis estar tranquilos, los eventos transcurren justo detrás del epílogo del anterior.

Alas de sangre nos sirvió de novela introductoria, con la presentación de personajes, dragones y un sistema de magia que, aunque no aporta nada original en el género, me pareció más que correcto. En el segundo volumen entramos ya a saco, profundizando mucho más en el worldbuilding que nos ofrece la autora, y aquí nos damos cuenta de que es mucho más elaborado e intenso de lo que parecía en un principio. Al leer el segundo te das cuenta de que muchos aspectos del primero no fueron soltadas al azar y que todo es relevante para la historia, siendo más compleja de lo que intuía en mis primeras impresiones.

Muchos teníamos dudas de si Rebecca Yarros va a poder sacar la chicha suficiente para abarcar los cinco libros que se prevé que tenga la saga. Pues bien, después de este creo que sí que tiene material para ello sin tener que meter mucho relleno ni alargarla innecesariamente.

Admito que Alas de sangre me abrumó un poco con la cantidad de personajes que aparecían, pese a la facilidad con la que desaparecían en un abrir y cerrar de ojos. No penséis que aquí es diferente. No solo contamos con viejos conocidos, sino que se añade una nueva remesa de estudiantes de primer año, conocemos a más profesores y nuevas personas que llegan. Por si fuera poco, también hay que contar con los dragones, asociarlos a cada jinete y recordar el sello que tiene cada uno de ellos.

Ni penséis por un momento que vais a poder olvidar la daga que nos clavó la autora en nuestro corazoncito en el libro anterior. No contenta con eso, ahora le dará un giro a la muñeca y la retorcerá más aún, sin que podamos dejar a un lado la congoja que sentimos y ni sanar nuestro lado más sensible.

He vivido las últimas 150 páginas con una tensión apabullante. Creedme cuando os digo que he estado a punto de marcarme un Joey Tribiani y meter la novela en el congelador un rato… o permanentemente. En algunos momentos he tenido que cerrar el libro, respirar hondo unas cuantas veces, bajar pulsaciones y retomar la lectura. Eso sin contar con los gritos que he soltado, algunos de pura emoción, otros de rabia.

Si Alas de sangre acababa por todo lo alto, dejándonos con la intriga, Alas de hierro tiene un cliffhanger que ríete tú del otro. No lo he visto venir para nada, pese a que averigüé otra parte de la trama. Lo peor es que en esta ocasión vamos a tener que esperar mucho más tiempo para saber cómo continúa la historia, ya que la autora aún se encuentra escribiendo la continuación. Solo pido una cosa: que la espera se me haga más llevadera al encontrar más obras que me hagan sentir lo mismo que he encontrado con «Empíreo». Me lo estoy pasando como una enana con ellos y necesito más.

Mariki García

Título original: Iron Flame
Título: Alas de hierro
Saga: Empíreo 2
Autora: Rebecca Yarros
Traductor: Víctor Ruiz Aldana
Editorial: Planeta
Páginas: 896
Género: fantasía
Fecha de publicación: febrero 2024

3 comentarios sobre “Alas de hierro – Rebecca Yarros

Deja un comentario