Fuegos artificiales – Paul Pen

Tenía muchas ganas de leer a Paul Pen y, por fin, lo he hecho con Fuegos artificiales, su último trabajo. Iba con las expectativas bastante bajas, pues había leído opiniones de admiradores del autor comentando que no estaba al mismo nivel que las demás. Así que intenté meterme en la historia sin prejuicios y, el resultado ha sido que he disfrutado mucho de la lectura. Habrá que leer sus trabajos anteriores para ver si los de atrás son mejores como dice la mayoría.

Lo primero que hay que destacar es que estamos ante un thriller juvenil. Los protagonistas tienen 13 y 16 años y sobre todo, en algunas partes, eso se nota mucho. Pero lo cierto es que Pen ha conseguido que se comporten como se espera en esa edad y por ese motivo no me ha chirriado nada.

Uve y Jota, que viven en un internado, deciden escapar. La convivencia con los demás internos es insostenible y deciden huir para lograr la ansiada libertad. Pero la huida no les sale precisamente como ellos querían. ¿O sí?

La novela tiene tres partes completamente diferenciadas. En la primera, la acción se sitúa en el presente, la noche en que escapan del internado y los problemas que se van encontrando en su huida. La segunda en la que vemos lo que ha motivado esta fuga: las semanas previas, cómo Uve y Jota se van uniendo hasta el punto de querer emprender esta aventura juntos. En la tercera volvemos al presente y vemos las consecuencias que esta escapada ha tenido para los demás.

Tengo que decir que la parte que consiguió meterme en la historia y que me enganchara por completo fue la segunda, que nada tiene de intriga ni de thriller, sino que es una historia de bullying, para mi gusto muy bien llevada. Refleja muy bien la crueldad de los acosadores y la indefensión de la víctima. El hecho de que en grupo el comportamiento sea de una manera y los agresores “se crecen”, mientras que por separado la mayoría no tendría ese comportamiento violento. Digo la mayoría, porque siempre hay un instigador, un líder que no se sale de su papel nunca.

Muchas veces no disfruto de los thrillers juveniles, porque me cuesta entender el comportamiento de los protagonistas (que suelen ser adolescentes) y porque no me encaja con lo que harían las personas de esa edad que conozco. Esa incoherencia me suele chirriar y sacarme de la historia. En este caso no ha sido así, creo que es bastante creíble y entiendes sus acciones y su manera de pensar en todo momento.

Me ha gustado la ambientación ochentera. Aunque en ningún momento diga que estamos en esa década, los datos que va dejando en cuanto a la forma de vestir, la música y una serie de cosas más hacen que enseguida nos situemos en la fecha correcta. Plasmar la acción hace 40 años, sin los temibles móviles que nos hacen estar localizables en todo momento, le da una frescura que me ha gustado mucho.

En cuanto a la intriga, los giros y la acción, tengo que reconocer que algunos los vi venir de lejos, pero ha habido otros que me dejaron con la boca abierta y que han hecho que la tensión se disparara.

El estilo narrativo es fluido, ligero, con buenos diálogos. La construcción de los personajes me parece que es muy correcta y me he conseguido empatizar con ellos, sobre todo con Uve.

Fuegos artificiales es una novela de intriga de corte juvenil, un canto a la libertad, a disfrutar de los pequeños momentos que tiene la vida y a la amistad.

Marta Pérez

Título: Fuegos artificiales
Autor: Paul Pen
Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 380
Género: thriller
Fecha de publicación: septiembre 2026

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