Con Siempre te querré, Pat Casalà (Barcelona) da el pistoletazo de salida de la trilogía «Recuerda», una novela romántica con tintes deportivos, pero que pronto revela que su verdadera esencia va más allá de esa etiqueta. Aunque el deporte forma parte del contexto narrativo y contribuye a perfilar el entorno en el que se mueven los personajes, su presencia es más bien secundaria, casi un telón de fondo que sirve para enmarcar una historia mucho más centrada en la identidad, el miedo y la necesidad de conexión emocional.
La historia gira en torno a Ashley, una joven que se ve obligada a abandonar su vida y adoptar una nueva identidad para mantenerse a salvo de una amenaza que sigue latente. Este cambio no solo implica mudarse físicamente, sino también renunciar a todo lo que la definía. Ashley no es simplemente una protagonista en peligro, es un personaje marcado por la fractura interna que supone vivir entre dos versiones de sí misma. Por un lado, está la chica que fue, con sus recuerdos, afectos y heridas; por otro, la persona que debe aparentar ser, construida sobre el control, la desconfianza y la distancia emocional. Esta dualidad condiciona cada una de sus decisiones, especialmente cuando empieza a cuestionarse si realmente puede seguir viviendo sin implicarse con nadie.
En este contexto aparece Dorian, un chico que, lejos de ser el típico interés romántico idealizado, destaca por su complejidad emocional. Dorian arrastra sus propios conflictos, que se manifiestan en forma de impulsividad, orgullo y una evidente incapacidad para gestionar sus emociones de manera saludable. Su actitud hacia Ashely oscila entre el rechazo y la atracción, generando una tensión constante que se convierte en uno de los motores de la novela. Dorian comete errores, hiere intencionalmente y se enfrenta a sus propias contradicciones. Esta ambivalencia lo hace más humano, aunque en varios momentos no he compartido su forma de pensar.
La relación entre ambos se construye desde el conflicto. No hay idealización ni un romance inmediato, sino una progresión marcada por el choque de personalidades, las barreras emocionales y el miedo a la vulnerabilidad. El vínculo que surge en la pareja es intenso y, en ocasiones, turbulento, rozando la toxicidad. El amor, en este caso, no es un refugio seguro, sino un riesgo. Para Ashley, implicarse emocionalmente significa exponerse, y en su situación eso puede tener consecuencias reales. Para Dorian, en cambio, supone enfrentarse a sentimientos que no sabe manejar y que tiende a sabotear.
Uno de los aspectos más destacables de la novela es cómo aborda el tema de la identidad. Ashley vive atrapada entre lo que es y lo que debe ser, lo que genera una tensión interna que se refleja en sus relaciones y en su forma de percibir el mundo. El pasado no aparece únicamente como un recuerdo doloroso, sino como una amenaza activa que condiciona el presente.
El estilo de Pat Casalà se caracteriza por su agilidad y su enfoque emocional. La autora apuesta por una narración en primera persona, directa, accesible y muy centrada en los pensamientos y sensaciones de los personajes. Los diálogos tienen un peso importante y suelen estar cargados de tensión, pullas y frases tanto románticas como dañinas.
Echando un vistazo a la portada, mi percepción inicial era que sería un sport romance puro, aunque conviene matizar que el elemento deportivo no ocupa un lugar central en el desarrollo de la trama. Está presente y ayuda a construir ciertas escenas y dinámicas entre los personajes, pero no define la historia. La edición está complementada con varias ilustraciones espectaculares y cada capítulo incluye un pequeño dibujo relacionado con lo que va a ocurrir en esas páginas, todo un plus.
Siempre te querré termina con un gran cliffhanger que nos deja muy intrigados para la segunda parte Nunca te perdonaré, que promete nueva dosis de drama. Y es que hay amores que salvan. Y otros que te rompen en mil pedazos.
Título: Siempre te querré
Saga: Recuerda 1
Autora: Pat Casalá
Editorial: autopublicado – Amazon
Páginas: 356
Género: novela romántica
Fecha de publicación: abril 2026
