De vez en cuando te topas de la forma más inesperada con pequeñas joyitas literarias que te sorprenden gratamente. Este es el caso de Riesgo moral de Kate Jennings (Australia, 1948 – 2021), una novela intimista que nos habla de dos mundos con los que tenemos que convivir a lo largo de nuestras vidas, el laboral y el de la enfermedad.
Voy a contar mi historia de la forma más directa que pueda, de la más directa que me lo permitan los recuerdos torcidos que todos tenemos.
Así comienza Cath su historia. Una mujer que se define a sí misma como feminista de base, de izquieradas y que ama la literatura y que, en un momento de su vida, tiene que aceptar un trabajo en uno de las empresas más potentes de Wall Street como redactora de discursos. El motivo de tener que ir en contra de todas sus creencias aceptando este empleo es que necesita el dinero para costear los gastos que se derivan de la enfermedad de su marido: el alzheimer.
Bailey es veinticinco años mayor que Cath y ha empezado a olvidar cosas. Después de varias consultas el diagnóstico no ofrece duda, tiene alzheimer y atenderlo sin que pierda su dignidad les va a acarrear muchos costes, por lo que Cath deja de trabajar como escritora freelance y comienza su andadura en Wall Street.
Nos encontramos con un texto estructurado en capítulos muy cortos en los que la narración alterna episodios en el mundo de las finanzas y otros con el día a día con Bailey. Aunque a veces esta alternancia se rompa dedicando más de uno a una de las dos temáticas.
Está escrito en primera persona con una prosa afilada y llena de ironía. Aunque en sus primeras frases Cath nos comenta que su intención es no meter bromas ni pullas, estas no dejan de sucederse a lo largo de la narración.
Y doy gracias a ese sentido del humor tan agudo que tiene, sino me hubiera pasado toda la novela llorando y no ha sido el caso. Cath nos va contando la evolución de la enfermedad de Bailey haciendo que este pase de ser el amor de su vida a una carcasa vacía. Con momentos duros, anécdotas que si pones distancia te hacen hasta sonreír, nos muestra esa cara amarga que trae consigo esta enfermedad.
Es muy fácil comprender esa vorágine que la envuelve, sobre todo si te ha tocado de cerca y creo que a la mayoría nos ha tocado. Y, como digo, pensé que se me iba a hacer muy duro pero Jennings consigue transmitirte todo lo peor del alzheimer, tanto para el que lo padece directamente, como para los familiares, y que no te vengas abajo durante la lectura.
A priori trabajar en Wall Street y convivir con un enfermo no parecen tener nada en común, pero la autora logra hacer un paralelismo excelente, pues Cath se siente perdida en ambos mundos. La sensación de estar fuera de lugar es constante en ambos escenarios.
Obviamente, es mucho más fácil conectar con la parte de la enfermedad. Tengo que reconocer que todas las cuestiones económicas de las que hablan me sonaban a chino, por este motivo, se me ha hecho un poco más cuesta arriba la lectura de los capítulos dedicados al mundo laboral. Aunque he entendido lo suficiente para saber que Cath tenía que luchar con depredadores en ambas facetas de su vida. En el trabajo no hay amigos, todos quieren ascender, lograr sus objetivos, son implacables y ella tiene que aprender deprisa a desenvolverse en ese ambiente si quiere sobrevivir. Al igual que cada fase de la enfermedad la pilla por sorpresa y tiene que ir tomando decisiones según las necesidades.
En cuanto a la edición que nos ofrece la editorial Muñeca infinita, está traducida por Esther Cruz Santaella, que hace unas aportaciones de lo más acertadas e incluye un epílogo escrito por Gideon Haigh.
Riesgo moral es una lectura que trata dos temas incómodos y cotidianos tratados con una ironía que hacen que el mensaje te llegue mucho más directamente.
Título original: Moral Hazard
Título: Riesgo Moral
Autora: Kate Jennings
Traductora: Esther Cruz Santaella
Editorial: Muñeca Infinita
Páginas: 187
Género: Narrativa
Fecha de publicación: enero 2026
