No creo que Bibiana Cau cuando en su día estudió Obstetricia en la Universidad de Cagliari pensara que en el futuro iba a escribir una novela que, debido a su éxito, traspasaría las fronteras italianas y cosecharía el éxito allá donde fuera, pero así ha sido. La comadrona es una historia de solidaridad, de resurgir de tus cenizas, de sacar fortaleza de donde no la tienes. Es una historia de mujeres y sororidad. Es una historia que da voz a esas que nunca la tuvieron.
La comadrona
Cerdeña, 1917. Quien más quien menos en esa isla sufre la ausencia de uno o más varones en su familia. La Primera Guerra Mundial ha reclamado a todos aquellos hombres aptos para empuñar un fusil y su ausencia va haciendo mella en las mujeres, que tienen que seguir con su vida como si nada hubiera pasado.
Y en este día a día, Mallena se entrega al trabajo que ha venido haciendo durante dieciséis años, que es ayudar a las embarazadas a dar a luz. Con un saber ancestral, fruto de generaciones que se lo han ido pasando de madres a hijas, Mallena atiende cada alumbramiento con paciencia, atenta a todos los signos y con una eficiencia que solo te da la práctica.
Sin embargo no recibe una lira por este desempeño y menos ahora que han publicado una ley en la que solo podrán ejercer de comadronas aquellas mujeres que hayan obtenido un diploma en la Universidad. Esto lleva al ayuntamiento a contratar a una joven recién titulada para el desempeño de estas funciones. Lo que inicia una revuelta entre todas las mujeres de la isla.
Tradición frente a estudio
La comadrona nos traslada a una época en la que la atención médica había estado en manos de mujeres que heredaban los conocimientos y cuyos remedios se encontraban en la Tierra. La llegada de la medicina moderna estudiada en la Universidad no era acogida de buena gana entre la gente más humilde que no entendía esas nuevas prácticas.
Tengo que confesar que, a pesar de entender que tenemos que estar agradecidos por los avances en medicina y que, racionalmente me tendría que haber puesto del lado de la comadrona titulada, Angelica, no he podido abandonar a Mallena en su lucha por hallar justicia y una solución a todos los problemas que se le juntan en esos momentos y alegrarme por cada pequeña batalla que ganara.
Mallena Devaddis
Cau nos ofrece una protagonista increíblemente real. Mallena no es una mujer perfecta y el momento en el que la conocemos es uno de los peores de su vida. A las carencias que sufren todos los habitantes por culpa de la guerra y la ausencia de los hombres, se le une que ella sigue sin percibir un sueldo por el trabajo que lleva haciendo años y años. Las mujeres confían en ella, su ayuda es inestimable a la hora de atender los partos. Esa sabiduría que ha ido acumulando, ese saber escuchar y esperar pacientemente los tiempos que requiere cada persona, hacen que el nivel de supervivencia de madres y bebés sea altísimo para la época.
Por ese motivo, cuando las cosas se complican aún más en su vida, vemos cómo se viene abajo, cómo descarga con los más cercanos esa rabia que bulle en ella. Esta mujer de carácter fuerte y lengua suelta, no duda en denunciar lo que cree injusto y se enfrenta a quien haga falta.
La Italia rural de principios del siglo XX
Aunque otra de las cosas que más he disfrutado es la minuciosidad con la que la autora nos muestra cómo era la vida rural en los pueblos. Sus tradiciones más antiguas, la unidad entre los vecinos. La desconfianza ante lo diferente, ante los extranjeros.
Son muchos los momentos que nos invita a vivir desde un velatorio hasta una matanza, todos esos momentos que conforman el folklore y la identidad de los pueblos.
Bibbiana confiesa haber escuchado estas historias por boca de mujeres y haber aprovechado esta novela para darles voz, para que su legado perdure.
Una prosa potente, muy descriptiva y con unos diálogos muy trabajados, hacen de La comadrona un vehículo ideal para recordar una vez más cómo las mujeres sufrieron las guerras alejadas del frente, cómo se ayudaban las unas a las otras, aún sin haber estudiado y cómo juntas sí eran escuchadas.
Título original: La levatrice
Título: La comadrona
Autora: Bibbiana Cau
Traductora: Noelia Pousada
Editorial: Duomo
Páginas: 413
Género: narrativa
Fecha de publicación: enero 2026
