El novio – Freida McFadden

El novio, qué título más adecuado para leer en el día más romántico del año, o tal vez para generar desconfianza en la persona que tienes a tu lado. Esa semilla es la que planta Freida McFadden con su último thriller psicológico contemporáneo y que resulta tan adictivo como los siete anteriores suyos que he leído.

Y cada vez que tengo una novela suya en mis manos sigo el mismo patrón. Tras las primeras 60 páginas empiezo a crear mis propias teorías, a cuál más estrambótica. Con el paso de las hojas, Freida va desvelando detalles que me hacen dudar de mis desvaríos, aunque sigo intentado encajarlos. Y así sigo hasta las últimas 80, donde cambio radicalmente de parecer que termina siendo confirmado a poco del final. Y bueno, en esta ocasión diré que acerté al 50% con mi premisa inicial, así que me doy por satisfecha. ¿Será que empiezo a entender la mente de la autora?

La historia sigue a Sydney Shaw, una mujer de 34 años cansada de un panorama amoroso frustrante, que recurre a la aplicación de citas Cynch con poca fe en encontrar algo verdadero. En medio de malos encuentros, una noche es rescatada por un desconocido encantador, quien parece ser el hombre perfecto: amable, atractivo y misteriosamente atento. Lo que comienza como una historia romántica se vuelve oscuro cuando una amiga cercana de Sydney aparece brutalmente asesinada en circunstancias que parecen conectarse con hombres vistos en la aplicación de citas.

Sydney se presenta como una protagonista vulnerable pero reconocible. No es una heroína tradicional, sino una mujer marcada por la inseguridad afectiva y el deseo de ser elegida. Esa necesidad de validación se convierte en uno de los motores psicológicos de la trama, pues condiciona su percepción de las señales de alerta. Su pareja, por su parte, está construida con una ambigüedad calculada. McFadden juega con la dualidad entre encanto y opacidad, creando un personaje que oscila entre lo ideal y lo inquietante. Los secundarios, aunque menos desarrollados, cumplen una función clave en el entramado narrativo, actuando como espejos, advertencias o catalizadores de sospecha, contribuyendo a reforzar el clima de desconfianza generalizada que impregna la obra.

La ambientación no depende tanto de descripciones extensas como de una atmósfera emocional cuidadosamente tejida. El entorno urbano contemporáneo de Nueva York, con sus citas organizadas a través de aplicaciones y sus encuentros en espacios cotidianos, aporta verosimilitud y cercanía. No se trata de un escenario gótico ni aislado, al contrario, el peligro emerge precisamente en espacios comunes, lo que incrementa la inquietud. La normalidad aparente del contexto subraya uno de los efectos más perturbadores del libro, que es que la amenaza puede esconderse en lo ordinario. La autora convierte restaurantes, apartamentos y mensajes de texto en elementos narrativos cargados de tensión.

El estilo de la escritora es directo y funcional. Su prosa evita ornamentos excesivos y privilegia la claridad y la eficacia narrativa. Esta economía expresiva favorece un ritmo ágil, casi cinematográfico, con capítulos breves y frecuentes puntos de inflexión. La lectura avanza con fluidez, impulsada por finales de capítulo que invitan a continuar. El suspense no se construye a partir de largas reflexiones filosóficas, sino de pequeñas grietas en la confianza y de información dosificada con precisión. Esa estrategia convierte la novela en una experiencia absorbente, pensada para mantenernos en un estado constante de anticipación.

Entre los temas centrales destaca, en primer lugar, la fragilidad de la confianza en el contexto de las relaciones contemporáneas. La obra cuestiona cuánto conocemos realmente a quienes elegimos amar y hasta qué punto proyectamos nuestros deseos sobre ellos. También explora la tensión entre intuición y autoengaño. La protagonista se debate entre escuchar sus sospechas o aferrarse a la imagen ideal que ha construido. Asimismo, la novela funciona como una reflexión implícita sobre la cultura de las citas digitales y la facilidad con la que la identidad puede moldearse o manipularse. Bajo la apariencia de un thriller romántico, subyace una crítica a la superficialidad y a la vulnerabilidad emocional que caracteriza a muchos vínculos actuales.

El novio confirma la habilidad de Freida McFadden para diseñar historias de suspense psicológico accesibles y efectivas. Sin pretender una complejidad literaria excesiva, la novela cumple con creces el propósito de inquietar, entretener y sorprender. Su mayor fortaleza reside en la capacidad de generar duda constante y en su exploración de los miedos íntimos ligados al amor y la confianza.

Mariki García

Título original: The Boyfriend
Título: El novio
Autora: Freida McFadden
Traductor: Jesús de la Torre
Editorial: Suma
Páginas: 352
Género: thriller
Fecha de publicación: enero 2026

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