Primera toma de contacto con Marga Durá (Barcelona, 1971), una autora que me llamaba desde que aterrizó en el panorama literario con El prodigio de las migas de pan. Pero no ha sido hasta ahora, con su tercera novela, La esencia secreta de la casa Frossard, que me he lanzado a leerla y la verdad es que me ha dejado tan buenas sensaciones que no descarto leer sus trabajos anteriores.
1943, Chantal Frossard llega a Grasse, la capital de los perfumes, y se dirige a casa de su familia, a quienes no conoce, pues su madre ha desaparecido y ha tenido que huir de Toulouse cuando el ejército nazi tomó la ciudad. En su escaso equipaje guarda un libro misterioso y numerosos frascos con esencias, pronto iremos descubriendo la importancia de esos objetos.
Por otro lado, Ana Fernández nos irá contando su historia, sobre todo desde que en 1935 Chantal Frossard llegó a su vida para ponerla patas arriba.
Estas dos mujeres unen sus destinos gracias a un libro mítico, el Kosmeticón, una obra que se le atribuye a Cleopatra en el que habría recetas de cosméticos y cuidados de belleza. No es la primera vez que oigo hablar de él, aunque en esta ocasión, Marga le imprime un toque de magia que le queda más que bien.
No puedo hablar mucho del Kosmeticón sin destripar demasiado y es mejor que lo descubráis por vosotros mismos. Pero la presencia de este manual, aparte de una pizca de magia, lo que hace es dar voz a las mujeres, impregnar la última novela de Durá de sororidad.
Chantal y Ana son dos mujeres opuestas. La primera ha nacido con estrella, es hermosa, tiene seguridad en sí misma, está acostumbrada a que todo el mundo le haga caso y su fachada es la de alguien fuerte, sin miedo a nada. Obviamente, en cuanto vamos raspando y conociéndola mejor, vemos las grietas que hay en esa fortaleza inicial.
Por el contrario Ana, cuyos orígenes son desconocidos, su infancia transcurrió en un orfanato hasta que la “adoptaron” para aprender el oficio de trementinaire (una especie de curandera). Su autoestima está por los suelos, su mayor virtud -aparte de un privilegiado sentido del olfato- es obedecer sin protestar, sin cuestionar nada. No se permite tener sueños ni deseos, pero desde que aparece Chantal a su lado, la envidia se instala en ella.
En la narración encontraremos alternancia entre los capítulos narrados por Chantal en 1943 y los de Ana en 1935, hasta que ambas fechas se unan. Y con esas virtudes y defectos iremos siguiendo los pasos de estas dos jovencitas que irán evolucionando y adaptándose a las circunstancias, pues primero serán testigos del estallido de la guerra civil en España y, posteriormente, de la invasión nazi en Francia.
Se nota un enorme trabajo de documentación por parte de la autora en todos los temas. Tanto los que tienen que ver con la situación bélica, como los que tienen que ver con la elaboración de perfumes. En el primer apartado conoceremos el trabajo de los pasadores y cómo se organizaba la resistencia en Francia, hechos que me han resultado muy interesantes y que no solo no entorpecen la historia de ficción sino que la complementan y hacen más creíble la evolución personal de los personajes.
Y en cuanto a los perfumes nos encontramos con una obra muy sensorial, las descripciones de los aromas y esencias está tan bien hecha que casi traspasan las páginas del libro.
La prosa de Marga está muy cuidada al tiempo que es ligera y fluye con naturalidad.
No puedo más que recomendaros esta historia que podréis leer, sentir y casi hasta oler.
Título: La esencia secreta de la casa Frossard
Autora: Marga Durá
Editorial: Destino
Páginas: 462
Género: narrativa, narrativa histórica
Fecha de publicación: noviembre 2025
