Toca hablaros de un autor del que lo he leído casi todo, bueno me faltan un par de libros de hace tiempo que no descarto leer, el resto no es que los haya leído, es que los he devorado. Estoy hablando de Mikel Santiago, para mí, sus trabajos son un claro ejemplo de thriller de entretenimiento puro y duro. La chica del lago, su última publicación, tiene cerca de setecientas páginas y casi se puede decir que te saben a poco. El autor vasco nos vuelve a conquistar con una historia que no pierde el ritmo en ningún momento, y con un estilo narrativo de lo más visual, ágil y directo.
Quintana Torres es una escritora superventas. Su primer libro, La chica del lago, basado en la muerte de una compañera de clase de Quintana hace más de dos décadas, se convirtió en un bestseller que la catapultó al estrellato. Pero ahora, la visita de Jokin, un amigo de la juventud, reabre viejas heridas y tiene que volver a pensar en lo sucedido el fatídico día que Alba perdió la vida en el lago.
Tenemos una narración en primera persona por parte de Quintana. No es la primera vez que Mikel se atreve a hablar por boca de un personaje femenino, pero aun así, me sorprende lo bien que lo hace y lo muy identificada que me siento con los pensamientos internos que tiene Quintana y su forma de expresarse y conducirse. Creo que no es fácil «imitar» al sexo opuesto, y aquí el autor lo ha hecho francamente bien.
Es una novela bastante coral, son muchos los personajes que acompañan a la protagonista en esta historia en la que poco a poco vamos reconstruyendo el pasado y vemos que todos tiene algún secreto que guardar y que puede poner en peligro su estatus o causarles algún perjuicio si se llegara a conocer.
El ritmo, la dosificación de la información, esas pequeñitas bombas a modo de giros que va soltando, son puntos fuertes del autor pero es en la ambientación donde Mikel se esmera al máximo. En esta ocasión la obra se desarrolla en Urkizo, un lugar inventado (al igual que sucedía con Illumbe), y lo sitúa cerca del Parque Natural del Gorbea (que sí existe y si buscáis en Google veréis que es una zona preciosa). El lugar en el que Quintana vivió su infancia y juventud, y al que regresa para encontrar respuestas, está ubicado alrededor de un pantano. Este misterioso paraje acompañado de un clima extremadamente lluvioso y tormentoso son los acompañantes perfectos para historia de alta tensión.
Por otro lado, me ha encantado la idea de que para moverse por el lugar, en vez de a pie o en coche, el medio de locomoción que usan habitualmente sea el kayak o las lanchas. Me parece original y crea un puntito más de atractivo a la ambientación.
Por último, aunque normalmente en las novelas de Mikel, como he dicho al inicio, lo que predomina es el entretenimiento y apenas hay hueco para la crítica social, cosa que suele ser bastante importante en el género negro, en esta ocasión, sí que mete alguna que otra pullita y lo hace precisamente al mundo editorial y literario.
Quintanta es una escritora de éxito y vemos cómo es su día a día, la presión que ejerce la editorial sobre ella y el estrés de agenda que lleva cuando está en promoción. Y, bueno, alguna que otra cosita más, que dejo que descubráis por vosotros mismos cuando leáis esta novela (porque tenéis que leerla).
Resumiendo, La chica del lago es lo que promete una historia de acción con grandes dosis de intriga, secretos, y un pasado que siempre vuelve, magníficamente ambientada entre el País Vasco y Madrid y con gran elenco de personajes. ¿Te he convencido?
Título: La chica del lago
Autor: Mikel Santiago
Editorial: Ediciones B
Páginas: 688
Género: thriller
Fecha de publicación: noviembre 2025
